El senador brasileño Flávio Bolsonaro llegó a Washington para concretar un encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump, en un contexto de caída en las encuestas tras un escándalo financiero.
Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro, llegó este lunes a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La cita, prevista para el martes según el diario O Globo, no ha sido confirmada oficialmente por la Casa Blanca.
El viaje se produce tras la publicación, el pasado 13 de mayo, de textos y audios por Intercept Brasil en los que el senador solicita al banquero Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master y detenido desde noviembre de 2025 por fraude financiero, una suma millonaria para financiar una película sobre su padre. En las grabaciones, Bolsonaro llama “hermano” a Vorcaro y alude a cuotas atrasadas de la producción. El senador admitió haber pedido el dinero, pero negó cualquier irregularidad al tratarse de financiación privada.
Según AtlasIntel para Bloomberg, Bolsonaro perdió seis puntos en un hipotético balotaje frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva: pasó del 47,8% al 41,8%, mientras Lula subió al 48,9%. Datafolha registró una caída en primera vuelta, con el candidato en el 31% frente al 40% del mandatario.
El viaje fue articulado, según aliados del senador, a partir de un convite del gobierno estadounidense gestionado por Eduardo Bolsonaro, diputado federal y hermano menor de Flávio, quien reside en Estados Unidos desde hace más de un año. Los tres hermanos estarían reunidos en Washington junto al empresario Paulo Figueiredo. La campaña del senador señaló que realizaría “reuniones de alto nivel”, sin precisar con quién ni cuándo.
La visita tiene una dimensión simbólica que sus estrategas consideran decisiva. Dentro del Partido Liberal, dirigentes estiman que una fotografía de Flávio junto a Trump puede interrumpir la secuencia de noticias negativas. Durante su presidencia, Jair Bolsonaro cultivó una afinidad ideológica con Trump que le valió el apodo de “Trump de los trópicos”. Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por liderar un intento de golpe de Estado e inició el cumplimiento de su sentencia en noviembre de 2025.
El viaje también responde a un precedente reciente. Tres semanas antes, Lula se reunió con Trump en la Casa Blanca en un encuentro considerado positivo por interlocutores de ambas partes. Para el entorno de Flávio, dejar ese gesto sin respuesta equivalía a ceder terreno en la disputa por la proyección internacional del país.
El escándalo del Banco Master, no obstante, no afecta únicamente a Flávio. Documentos fiscales examinados por Reuters revelaron que la entidad realizó pagos a figuras de distintos sectores políticos, entre ellos el ex presidente Michel Temer y un estudio vinculado al magistrado Alexandre de Moraes, quien presidió el proceso contra Jair Bolsonaro. Todos negaron irregularidades. El banco fue liquidado por el Banco Central en noviembre de 2025 con un agujero estimado en hasta 12.000 millones de reales, unos 2.200 millones de dólares.
La admisión de sus vínculos con Vorcaro —a quien aseguró no conocer en un primer momento— dañó la narrativa de renovación con la que Flávio pretendía distinguirse de las turbulencias judiciales de su padre. Si la reunión con Trump se confirma, el senador habrá comprado tiempo. Si no, el partido deberá evaluar si el candidato designado tiene margen para remontar antes de octubre.
