El lunes 25 de mayo de 2026, Chris Olah, cofundador de Anthropic, habló en el Vaticano durante la presentación de la encíclica papal ‘Magnifica humanitas’, firmada por León XIV. En su discurso, Olah solicitó a la Iglesia, comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos que actúen como críticos informados de la industria de inteligencia artificial.
El lunes 25 de mayo de 2026, Chris Olah, cofundador de Anthropic, habló en el Vaticano en la presentación de la encíclica papal sobre inteligencia artificial titulada ‘Magnifica humanitas’, firmada por el Papa León XIV.
Durante su discurso, Olah pidió a la Iglesia, a comunidades religiosas, a la sociedad civil, a académicos y a gobiernos que cumplan el rol de críticos informados. Solicitó que observen de cerca a la industria, que señalen sus fallos y que actúen como voces morales que los incentivos del negocio no puedan torcer.
Olah declaró que la industria de inteligencia artificial está atrapada en incentivos que la empujan a fallar. Anthropic se fundó con un mandato declarado de seguridad en IA, publica investigaciones de interpretabilidad en arXiv y ha colaborado con organizaciones de evaluación independiente como Apollo Research y METR. Olah lidera el equipo que estudia el funcionamiento interno de los modelos.
La encíclica ‘Magnifica humanitas’ representa una posición doctrinal de la Iglesia católica, que cuenta con cerca de 1.400 millones de fieles. León XIV publicó la encíclica sobre IA e invitó a un cofundador de un laboratorio de IA a hablar en su presentación. Olah eligió tres preguntas clave: el deber con los pobres del mundo, la imaginación moral sobre el florecimiento humano y la naturaleza de los modelos, señalando que su equipo encuentra estados internos que reflejan alegría, satisfacción, miedo, pena e inquietud.
Olah afirmó que la industria está atrapada en incentivos que la van a hacer fallar y solicitó explícitamente que la critiquen desde afuera. La presentación en el Vaticano ocurrió en un contexto donde la Unión Europea tiene el AI Act, Estados Unidos cuenta con el AI Safety Institute dentro del NIST y órdenes ejecutivas, y China tiene su propia regulación.
