Cientos de feligreses participaron de la celebración religiosa que incluyó misa y procesión, presidida por el padre Luis Cruz.
Un año más, el barrio Besares fue el epicentro de la fe religiosa en Santiago del Estero. Cientos de feligreses se congregaron en el tradicional núcleo habitacional para celebrar la Fiesta en honor al Señor de los Milagros de Mailín.
A lo largo de estos días, la comunidad perteneciente a la parroquia Santiago Apóstol desarrolló una serie de actividades que culminaron con una procesión por distintas calles. La santa misa estuvo presidida por el padre Luis Cruz. Además, la pequeña comunidad recibió la visita de Santa Rita.
Tras la lectura del evangelio, el sacerdote indicó: «En este domingo también estamos celebrando la Ascensión del Señor. Previo, Jesús fue crucificado, murió y resucitó. Luego, a lo largo de 40 días se le apareció a sus apóstoles. Mientras subía a los cielos, el Señor les da un mandato: que vayan y hagan que los pueblos sean sus discípulos, además de bautizarlos bajo la Santísima Trinidad».
Más adelante expresó: «En esta celebración, Jesús nos invita a mirar al hermano. En nuestra parroquia estamos trabajando el lema ‘Santiago Apóstol, por medio del otro un espacio para Dios’. Donde vamos haciendo estos gestos misioneros, porque de alguna manera esa es la esencia de la Iglesia de la que formamos parte todos».
A la vez señaló: «Tenemos un desafío grande por delante, en el que juntos vamos experimentando las promesas de Jesús, como la que dice al final del evangelio: ‘Yo estaré todos los días con ustedes hasta el final de la historia’. Siempre estará con nosotros; incluso cuando una persona de la Santísima Trinidad se hace presente, las otras dos también».
