Estudiantes, docentes y trabajadores de universidades nacionales marcharon en todo el país para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En Santiago del Estero, la comunidad de la UNSE se sumó al reclamo.
La cuarta Marcha Federal Universitaria bajo la gestión actual se convirtió en una demostración masiva que desbordó la Plaza de Mayo y se replicó en las principales capitales del país. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales convocaron a estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores no docentes bajo un reclamo unánime: el fin del desfinanciamiento y el respeto a la Ley de Financiamiento Universitario.
Durante el acto central, se leyó un documento elaborado por representantes estudiantiles que denunció un “desprecio institucional sin precedentes” por parte del Poder Ejecutivo. El texto advirtió que el Gobierno Nacional ignora una ley sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y también desoye fallos judiciales que ordenaron la recomposición de salarios y becas. Según referentes académicos, esta postura afecta el contrato social y el estado de derecho.
En términos económicos, se denunció que desde la asunción del presidente Javier Milei, las partidas para gastos de funcionamiento de las universidades nunca superaron el 64% del valor de enero de 2023. Esto implica una pérdida equivalente a casi nueve meses de transferencias, impactando salarios, servicios, investigación científica y hospitales universitarios.
La movilización contó con respaldo transversal de figuras opositoras, como el gobernador bonaerense Axel Kicillof, legisladores del peronismo, la Unión Cívica Radical, el FIT y el Nuevo MAS. También se sumaron las centrales obreras CGT y ambas CTA, exigiendo una recomposición salarial urgente para el sector docente y no docente.
Hacia el final, las autoridades académicas y gremios solicitaron a la Corte Suprema que intervenga para que el Gobierno cumpla con la normativa vigente. La jornada cerró con una defensa de la universidad como motor de la economía y la industria nacional, destacando la importancia de la soberanía científica y tecnológica.
En Santiago del Estero, el reclamo se sintió en las puertas de la UNSE, donde la comunidad local se plantó contra el ajuste bajo la consigna: la universidad pública se defiende.
