Un medio porteño reveló que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa habrían utilizado a los efectivos de seguridad asignados para tareas domésticas y salidas personales, generando malestar en el entorno de la Casa Rosada.
El malestar en el entorno de la seguridad presidencial en la Casa Rosada va en aumento y tiene como destinatarios principales al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y a su esposa, Bettina Angeletti. Según reveló el portal La Política Online (LPO), la familia estaría utilizando de manera abusiva los recursos de la custodia asignada por el Poder Ejecutivo, degradando las funciones del personal policial a tareas triviales y ajenas a la seguridad de Estado.
La cobertura de seguridad para Adorni —que comenzó cuando aún era vocero con rango de secretario y, por ende, no le correspondía legalmente— y su familia se estableció a raíz de una intervención directa de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La asignación respondió a un supuesto temor manifestado por Adorni, y se realizó mediante un acuerdo verbal, por fuera de los procedimientos habituales. Se asignaron móviles policiales no identificables: un Toyota Corolla negro para el actual jefe de Gabinete y un Ford Focus para su esposa.
El escándalo radica en el uso que la familia Adorni daría al personal policial. Según la denuncia, los custodios son obligados a realizar tareas de remisería para Bettina Angeletti y su entorno: llevar y traer a la empleada doméstica para hacer compras, ir a buscar a los hijos de la pareja a la escuela para trasladarlos al club, y esperar largos períodos mientras Angeletti realiza turnos de manicura. Incluso, se detalla que los efectivos son utilizados como choferes para las amigas de Angeletti. “Convirtieron en Uber al personal policial que les puso Karina”, resumió una de las fuentes consultadas.
Se precisó que los custodios suelen trasladar a la esposa del funcionario y a sus amistades a “La Fernetería”, un bar en Palermo Soho, donde deben esperarlas hasta la madrugada y, posteriormente, llevar a cada una de las amigas hasta la puerta de sus domicilios. Esta denuncia se suma a revelaciones previas de LPO sobre el estilo de vida de la familia, que incluye millas acumuladas en viajes a México, Estados Unidos, Nueva York, Aruba, Llao Llao y Punta del Este.
