Diversos informes de defensa indican que China incrementó su arsenal de misiles en un 147% en los últimos 40 años, pese a no participar en conflictos armados directos desde fines de los años 70.
Diversos informes internacionales de defensa señalan que China incrementó su arsenal de misiles en un 147% en los últimos 40 años. Este crecimiento se produjo a pesar de que el país no participó en combates directos desde el conflicto fronterizo con Vietnam a fines de los años 70.
Según los reportes, durante las décadas de 1980 y 1990 el poder militar de China era limitado. Sin embargo, en las últimas dos décadas se aceleró la producción de misiles balísticos, sistemas hipersónicos y plataformas de largo alcance.
Las inversiones se orientaron hacia la modernización de la armada, la fuerza aérea, redes satelitales y tecnología misilística. También se destinaron recursos a ciberseguridad, inteligencia artificial y armas hipersónicas.
Analistas militares citados en los informes sostienen que el objetivo es reducir la brecha tecnológica con Estados Unidos y consolidar una capacidad de respuesta en la región. Expertos en defensa indican que China invirtió masivamente en tecnologías diseñadas para frenar el avance de fuerzas extranjeras cerca de sus costas.
Los misiles de largo alcance, según los informes, permiten ataques de alta precisión a miles de kilómetros y minimizan los tiempos de reacción. Las principales potencias globales incrementaron sus presupuestos para el desarrollo de este tipo de armamento.
En el caso de China, los expertos señalan que el objetivo central es consolidar un poder de disuasión ante posibles intervenciones extranjeras en disputas locales. Este despliegue, según los reportes, ya está modificando las estrategias militares y diplomáticas en Asia.
