La empresa textil con más de 45 años de trayectoria inició un proceso judicial para renegociar sus deudas y evitar el cierre, en un contexto de caída del consumo y presión de costos.
Textilana S.A., la fábrica marplatense reconocida por la marca de tejidos Mauro Sergio, confirmó este lunes la apertura de un concurso preventivo de acreedores. Esta medida, un paso previo a la quiebra, busca reestructurar las deudas para intentar preservar la continuidad de la planta.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la compañía atribuyó la decisión a una «contracción generalizada» del consumo que afectó las ventas y al complejo contexto inflacionario y de costos que impacta en la operatividad industrial.
Desde la empresa definieron el proceso como un «reordenamiento» necesario para «garantizar la plena operatividad» y «proteger el valor de la marca». Aseguraron que el abastecimiento a clientes y locales no se verá afectado y manifestaron su «confianza en el país».
La noticia genera incertidumbre sobre el futuro laboral de los trabajadores. A fines del año pasado, la planta ya había suspendido temporalmente a 175 operarios, quienes se habían reintegrado en abril.
El concurso preventivo es un instrumento legal que permite a la compañía seguir funcionando bajo supervisión judicial mientras negocia un acuerdo con quienes le adeuda dinero.
