Un pasaje bíblico que aborda el concepto del renacer espiritual y la fe, en el marco de las enseñanzas de Jesús.
En un conocido pasaje del Evangelio, Jesús dialoga con Nicodemo, un maestro religioso, sobre la necesidad de ‘renacer de lo alto’. Jesús utiliza la analogía del viento, que se oye pero no se sabe de dónde viene ni a dónde va, para explicar la naturaleza de quien nace del Espíritu.
Ante la pregunta de Nicodemo sobre cómo es posible esto, Jesús expresa sorpresa por la duda de un maestro de Israel y enfatiza la importancia de aceptar el testimonio basado en lo conocido. ‘Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?’, cuestiona.
El relato culmina con una referencia al Antiguo Testamento: ‘De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna’. Esta declaración establece un paralelismo central en la teología cristiana.
