Las hostilidades entre Irán y Estados Unidos se intensificaron esta semana, con ataques mutuos que incluyeron el derribo de un helicóptero estadounidense y bombardeos iraníes contra bases en la región.
La tensión en Medio Oriente continúa tras las hostilidades registradas durante el fin de semana, cuando Irán e Israel intercambiaron sus primeros ataques directos en meses el domingo por la noche. El lunes por la noche, Irán derribó un helicóptero estadounidense mientras patrullaba el estrecho de Ormuz.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, condenó la «agresión militar» de Estados Unidos contra Irán de este miércoles. A través de un comunicado, indicó que Estados Unidos perpetró ataques contra zonas del sur de Irán en las primeras horas del miércoles, lo que calificó como una «violación flagrante» de la Carta de las Naciones Unidas.
Ante lo que consideraron una vulneración de la soberanía nacional e integridad territorial de Irán, las Fuerzas Armadas iraníes asestaron ataques a bases e instalaciones estadounidenses en la región de Asia Occidental, según detalla el informe.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país responderá tras el derribo del helicóptero Apache en Ormuz.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní pidió que se impida a los países de la región que sus territorios e infraestructuras sean utilizados para planificar, organizar, ejecutar y apoyar actos de agresión contra Irán, advirtiendo sobre posibles acciones de represalia.
Tras los ataques, el canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, mantuvo conversaciones telefónicas separadas con sus homólogos turco y saudí, Hakan Fidan y Faisal bin Farhan Al Saud, para abordar los últimos acontecimientos regionales, informó el ministerio.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán confirmó que lanzó ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania durante la madrugada de este miércoles.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos indicó en X que sus fuerzas completaron ataques de «legítima defensa» contra objetivos iraníes en respuesta al «derribo de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense». Agregó que la operación fue una «respuesta proporcional a los recientes ataques contra tropas estadounidenses y buques mercantes internacionales que navegan en aguas regionales».
