La planta láctea La Suipachense, ubicada en la localidad bonaerense de Suipacha, reanudará su producción luego de un año de negociaciones y una resolución judicial que autorizó su reactivación.
Tras el pedido de quiebra y casi un año de negociaciones, la fábrica láctea La Suipachense retomará su producción en su planta sobre la ruta nacional 5, en Suipacha, provincia de Buenos Aires. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la Justicia autorizó que un exdirectivo de Parmalat, Pablo Acsi, ponga en marcha nuevamente las instalaciones y maquinarias, con una planificación inicial de 50.000 litros diarios de leche procesada.
El Juzgado Civil y Comercial de Mercedes, a cargo del juez Leandro Julio Enríquez, dio luz verde para que la usina láctea, con más de 70 años de historia, continúe su actividad. Acsi, al frente de Compañía Láctea Suipacha S.A., operará la planta y reactivará marcas como Lácteos Conosur y La Suipachense con vos desde siempre, según el contrato de alquiler.
En los últimos años, la empresa estuvo bajo el control del grupo venezolano Maralac, que gestionaba Lácteos Conosur S.A., misma firma que operó la quebrada ARSA. La deuda acumulada postconcursal superó los $8.458 millones en cheques rechazados, y los reclamos gremiales excedieron los $1.000 millones. Tras el fracaso del concurso preventivo, el juzgado determinó la quiebra directa en noviembre de 2025.
A partir de entonces, los trabajadores realizaron un acampe sostenido frente a la planta. La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) y el municipio respaldaron el reclamo sindical. El intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, afirmó que el acampe impidió el vaciamiento de equipos como la secadora de leche en polvo y la máquina de envase tetra.
Se gestionan los detalles finales para la firma del contrato y el acondicionamiento técnico, incluyendo habilitaciones ante organismos de control. El municipio colabora con ministerios provinciales para agilizar los registros de elaboración y comercialización. La producción inicial será de 50.000 litros diarios, un quinto de la capacidad histórica de 250.000 litros. Se implementarán tres líneas: leche entera en envase tetra, yogur y secadora de leche en polvo. Se reincorporarán entre 25 y 30 trabajadores en una primera etapa, con posibilidad de aumento según la producción, que en su auge empleó a 140 personas. A futuro, se contempla la quesería.
El juez Enríquez señaló que la continuidad industrial aporta al sostenimiento de las fuentes de trabajo, dinamiza la economía local y mejora las condiciones del activo. Los ingresos por el alquiler serán destinados al pago parcial de los acreedores y depositados en una cuenta judicial.
