Ucrania reportó que 2.134 menores que fueron llevados a territorio ruso ya están de vuelta, en el marco de la iniciativa Bring Kids Back UA.
Ucrania celebró el regreso de 2.134 niños que habían sido secuestrados por Rusia, según informó el comisionado para los Derechos Humanos de la Verjovna Rada de Ucrania, Dmytro Lubinets, a través de Telegram. La iniciativa, denominada Bring Kids Back UA, fue impulsada por el presidente Volodímir Zelenski.
“Hasta la fecha, 2.134 niños ya han regresado a casa. Sin embargo, miles de niños aún permanecen bajo ocupación temporal o en territorio de la Federación Rusa”, señaló Lubinets. El funcionario destacó que la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos ya cuenta con 49 participantes, y agradeció la reciente adhesión de Suiza y Chipre.
Durante el último año, Lubinets mantuvo 126 reuniones internacionales con socios. Además, recordó que varios países impusieron sanciones contra Rusia: Canadá sancionó a 23 personas y cinco supuestos campos de “reeducación”; la Unión Europea sancionó a 16 personas físicas y siete jurídicas; y el Reino Unido sancionó a 63 personas y 22 organizaciones implicadas en la adopción ilegal de menores ucranianos.
“Estos resultados son solo una parte del trabajo sistemático a gran escala que se realiza en todo el mundo en favor de la justicia”, enfatizó Lubinets. También señaló que en Bruselas se celebró una reunión de la Coalición, donde se adoptaron decisiones concretas en materia monetaria.
Por su parte, el presidente Zelenski expresó su agradecimiento a la Unión Europea y a cada país que forma parte de la Coalición. “Es importante que estemos unidos por un objetivo común: investigar estos secuestros, devolver a los niños y ayudarlos a regresar a una vida normal con sus familias”, afirmó.
Zelenski alertó sobre la magnitud del problema: “¿Cómo fue posible que los rusos secuestraran a decenas de miles de niños, los escondieran, los separaran de sus familias y luego les enseñaran a odiar al mismo país del que fueron secuestrados?”. El mandatario subrayó que esto no es un problema regional, sino global.
