Un pasaje bíblico invita a la reflexión sobre la fe, la justicia y el juicio, en un mensaje que trasciende lo religioso.
En un fragmento de las enseñanzas de Jesús, según el Evangelio, se aborda la partida del maestro y la promesa del Paráclito. Jesús dice a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’. Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.»
