El comerciante peruano-argentino desapareció el 26 de mayo de 2025 en el marco de la festividad de Mailín. Su cuerpo fue hallado cinco días después con quemaduras en el 95% del cuerpo. La Fiscalía imputa a Alexis Maldonado por un móvil económico.
El 26 de mayo de 2025, en pleno despliegue logístico por la festividad de Mailín, se perdió el rastro de Juan Marcelo Ferrufino, un comerciante peruano-argentino de amplia trayectoria en el rubro de subalquiler de parcelas para feriantes. En principio, se pensó que la ausencia estaba vinculada a las tareas de organización de su puesto, pero cinco días después se supo que había sido asesinado.
El 31 de mayo, el hallazgo de restos óseos en un descampado cercano puso fin a la búsqueda de la peor manera. El cuerpo de Ferrufino presentaba quemaduras en un 95% de su superficie, por lo que los peritos tuvieron que recurrir a pruebas genéticas para certificar su identidad.
Bajo la dirección de la fiscal Alejandra Sobrero y el área de Homicidios, la investigación se centró en el entorno comercial de la víctima. Las sospechas recayeron sobre Alexis Maldonado, un hombre que compartía el mismo ámbito de negocios que Ferrufino. Según la fiscalía, el móvil del asesinato fue estrictamente económico por el manejo de los espacios en la vía pública.
Todavía queda un interrogante clave: el destino de los más de 30 mil dólares que el comerciante habría tenido en su poder al momento de su desaparición. En la recta final hacia el juicio, el análisis de los dispositivos móviles es fundamental para los investigadores. Los resultados de las pericias habrían revelado comunicaciones y geolocalizaciones que comprometen a Maldonado y a su hermano, también con prisión preventiva. Ahora, la Fiscalía se prepara para elevar la causa al tribunal, en busca de una condena.
