Un pasaje bíblico invita a la reflexión sobre la persecución y la fidelidad, en un contexto de valores comunitarios.
En un pasaje del Evangelio según San Juan, Jesús se dirige a sus discípulos con palabras que abordan la experiencia del rechazo y la persecución: «Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió».
Esta enseñanza, de fuerte contenido espiritual, invita a los creyentes a mantenerse firmes en su fe incluso frente a la adversidad. En Santiago del Estero, donde la religiosidad popular tiene una presencia significativa, estas palabras resuenan en comunidades que valoran la solidaridad y la perseverancia.
