Nueve hermanos, varios con discapacidad, fueron rescatados en Santiago del Estero tras denuncias por maltrato, desnutrición y abuso sexual. Tres personas quedaron detenidas.
Nueve hermanos, varios de ellos con discapacidad, fueron rescatados en las últimas horas en situación de extrema vulnerabilidad y violencia familiar en la localidad de El Cruce, departamento Figueroa, Santiago del Estero. La investigación judicial reveló un cuadro alarmante de abusos sexuales, desnutrición, golpes y abandono que, según la causa, eran sufridos desde hacía años dentro de su propia vivienda.
El caso comenzó a ser investigado tras denuncias y alertas realizadas por organizaciones civiles y vecinos, quienes advirtieron sobre presuntos maltratos físicos y situaciones de explotación contra menores y jóvenes que convivían en condiciones inhumanas. A partir de esos datos, la Fiscalía ordenó una serie de allanamientos en el lugar.
Durante los procedimientos, efectivos de la División Trata de Personas encontraron a las víctimas en un estado crítico. De acuerdo con la investigación, algunos de los hermanos presentaban signos de desnutrición severa, no estaban escolarizados y sufrían constantes agresiones físicas. Además, la Justicia investiga presuntos abusos sexuales y la posible filmación de situaciones ilícitas dentro del ámbito familiar.
Como resultado del operativo, tres personas fueron detenidas y quedaron imputadas por delitos gravísimos, entre ellos abuso sexual agravado, lesiones calificadas y abandono de persona. En paralelo, los investigadores secuestraron teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y otros elementos que serán peritados para determinar el alcance de los hechos denunciados.
Tras el rescate, los hermanos fueron retirados del lugar y puestos bajo resguardo del Estado. En el operativo intervino un equipo interdisciplinario integrado por la Dinaf, el Ministerio de Salud, la Dirección de Discapacidad y organismos especializados en trata y protección de víctimas, que ahora trabajan en la asistencia médica, psicológica y social de los jóvenes.
La causa continúa avanzando bajo estricta reserva judicial y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas, mientras la Justicia intenta reconstruir el horror vivido por las víctimas y determinar las responsabilidades de todos los involucrados.
