En el marco del juicio oral por el fallecimiento de Diego Maradona, uno de los médicos forenses que participó de la autopsia declaró que el cuerpo presentaba múltiples edemas y signos de una agonía prolongada.
El juicio por la muerte de Diego Maradona continuó este jueves con la declaración de los expertos forenses que realizaron la autopsia. Federico Corasaniti, jefe de la División Morgue de San Isidro, fue el primer testigo del día y detalló los hallazgos del examen post mortem.
Según su declaración, el cuerpo del exfutbolista presentaba edemas generalizados, ascitis (acumulación de líquido en el abdomen) y signos de insuficiencia cardíaca. “Cuando cortamos el corazón había coágulos intercavidades. Los coágulos post mortales suelen ser rojos oscuros hemáticos y no se separan. Acá había coágulos que no solo estaban bien adheridos, estos se dan cuando el corazón empieza a fallar y la sangre empieza a estancarse dentro de las cavidades”, explicó.
Corasaniti también indicó que la acumulación de líquido era evidencia de una agonía prolongada. “La muerte no es un momento, es un proceso. Los cambios que hay a nivel interno se exteriorizan”, sostuvo. Además, señaló que el abdomen globoso y distendido no podía deberse a un proceso post mortem, ya que los cadáveres tienden a deshidratarse.
El forense describió que el corazón de Maradona estaba aumentado de tamaño y con la pared del ventrículo izquierdo adelgazada, lo que sumado a los edemas pulmonar, renal y cerebral, configuraba un cuadro de insuficiencia cardíaca. “La ascitis ya se venía gestando. Tenía más de 3 litros de ascitis más 130 de derrame pericárdico. Esto de manera súbita no se puede generar”, afirmó.
El testimonio contradice la postura de algunas defensas de los imputados, que sostenían que la hinchazón abdominal se había producido después de la muerte. La declaración de Corasaniti se realizó de forma virtual y continuará en las próximas audiencias.
