El Senasa confirmó la restitución del estatus sanitario ante la OMSA, luego de erradicar los focos de influenza aviar en aves comerciales. La medida permite retomar las negociaciones para exportar productos aviares.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) anunció la restitución del estatus de la Argentina como país libre de gripe aviar o influenza aviar altamente patógena (IAAP), tras la erradicación de los brotes detectados en aves comerciales durante los últimos meses en dos provincias.
El documento remitido a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) detalla las acciones implementadas desde las notificaciones iniciales de sospecha de IAAP en establecimientos comerciales. Según Senasa, se desplegaron procedimientos de control y erradicación conforme a la Resolución N° 466/2025, incluyendo la vigilancia epidemiológica en las zonas afectadas.
La autoridad sanitaria subrayó que “todas las acciones implementadas sustentan el estatus de país libre según el Artículo 10.4.6 del Código Sanitario de los Animales Terrestres de la OMSA”. La restitución de este estatus permitirá retomar las negociaciones para el comercio internacional de mercancías aviares con socios que exigen la condición de país libre de IAAP.
Durante el periodo de presencia de la enfermedad, “se logró sostener el comercio de productos aviares con países y bloques que reconocen los criterios de zonificación/regionalización y/o compartimentación”, aclaró el organismo. Estas herramientas regulatorias permitieron la continuidad de las exportaciones argentinas de productos avícolas, aun cuando se registraron detecciones del virus en los establecimientos productivos.
El informe elevado a la OMSA “fortalece la confianza en los sistemas de vigilancia y control de la Argentina”, señaló el Senasa. El cumplimiento de los estándares internacionales y la documentación de todas las medidas tomadas refuerzan la imagen del país como proveedor confiable de productos aviares en el mercado global.
Con el objetivo de mantener el estatus sanitario alcanzado y minimizar el riesgo de reintroducción del virus, Senasa anunció el lanzamiento de una campaña de comunicación destinada a reforzar la prevención de la IAAP en todo el territorio argentino. Esta iniciativa busca llegar a públicos específicos con las principales pautas y recomendaciones, haciendo hincapié en la importancia de las medidas de manejo, higiene y bioseguridad.
La campaña incluirá diversos materiales y contenidos en los que se abordarán prácticas esenciales para reducir el riesgo de introducción y propagación del virus, así como la relevancia de la notificación y detección temprana ante cualquier sospecha. El organismo destacó que “estas herramientas resultan claves para reducir el riesgo de introducción del virus y resguardar el estatus sanitario recientemente alcanzado”.
Por último, la dependencia pública recordó la obligación de notificar de inmediato cualquier observación de signos clínicos compatibles con la influenza aviar, tales como mortandad elevada, síntomas nerviosos, digestivos o respiratorios en aves domésticas o silvestres. La detección temprana y la respuesta oportuna son fundamentales para preservar la sanidad avícola del país.
A fines de febrero de 2026, el Senasa reportó un caso de influenza aviar altamente patógena en la provincia de Buenos Aires. El brote se detectó en una granja avícola ubicada en la localidad de Ranchos, lo que llevó a la suspensión inmediata de las exportaciones de productos aviares desde la Argentina. Luego de confirmarse la presencia del virus, Senasa aplicó su plan de emergencia y restringió preventivamente las actividades del establecimiento afectado.
Además, el organismo informó formalmente del caso a la OMSA y desplegó las medidas sanitarias exigidas en los acuerdos internacionales. La aparición del virus H5 generó la interrupción temporal de los envíos de productos avícolas a los mercados que requieren el estatus de país libre de IAAP, aunque la producción para el consumo interno continuó normalmente, ya que la enfermedad no se transmite por carne aviar ni huevos.
En los meses siguientes, se reportaron varios focos en diferentes provincias, tanto en aves silvestres como en producción comercial. Frente a cada brote, Senasa reforzó las acciones de detección temprana, sacrificio sanitario y monitoreo epidemiológico. Una vez cumplido el plazo de 28 días sin nuevos casos en aves comerciales, el organismo notificó a la OMSA el cierre del último brote y la recuperación del estatus sanitario.
En agosto de 2023, Argentina volvió a autodeclararse libre de influenza aviar en aves de corral, lo que permitió restablecer gradualmente las exportaciones y reabrir mercados internacionales. Durante el año 2024, no se registraron nuevos casos en establecimientos comerciales y el estatus sanitario se mantuvo sin cambios. Sin embargo, en febrero de 2025 se notificó un nuevo episodio en aves de traspatio en la provincia de Chaco, seguido de un brote en una granja comercial.
