La central obrera ratificó su postura crítica frente a la iniciativa oficial y anunció una marcha en la antesala del Día del Trabajador. Desde la organización advierten por un aumento de la conflictividad social.
La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó una nueva movilización para el próximo 30 de abril en rechazo a la reforma laboral, en la antesala del Día del Trabajador. La central obrera lanzó duras críticas al Gobierno y alertó por un aumento de la conflictividad social.
Uno de sus principales referentes, Cristian Jerónimo, cuestionó tanto el contenido de la iniciativa como las recientes decisiones judiciales. «Lo que acaba de suceder con el fallo que dejó en suspenso la reforma laboral es aberrante», expresó el dirigente en declaraciones radiales. Además, apuntó contra la continuidad de uno de los jueces involucrados, lo que consideró un hecho de «gravedad institucional».
Desde la central obrera sostienen que la reforma laboral «va en contra de la carta magna» y aseguran que no están dispuestos a resignar derechos. En ese sentido, el equipo jurídico ya analiza posibles acciones para frenar su implementación.
Jerónimo también criticó con dureza el impacto de las políticas económicas en los trabajadores: señaló una pérdida del poder adquisitivo, advirtió sobre el crecimiento de la marginalidad y cuestionó los datos oficiales de inflación y pobreza. «¿Dónde están las 15 millones de personas que sacaron de la pobreza? Cada vez vemos más gente en la marginalidad», lanzó el dirigente.
En relación con las medidas de fuerza, si bien descartó un paro general en lo inmediato, no lo dejó fuera del horizonte. «Seguramente la conflictividad va a seguir escalando por la situación diaria», advirtió. Por último, Jerónimo dejó entrever una mirada política a futuro y aseguró que están trabajando en la construcción de una alternativa amplia que convoque a distintos sectores, más allá del peronismo tradicional.
