El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentará el miércoles 29 de abril en la Cámara de Diputados para dar su primer informe de gestión, en una sesión que promete ser tensa y que estará marcada por las preguntas sobre su patrimonio personal.
El oficialismo ya tiene lista la ingeniería parlamentaria para lo que será una de las sesiones más tensas del año. El próximo miércoles 29 de abril, a partir de las 10 de la mañana, el jefe de Gabinete Manuel Adorni ingresará al recinto de la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de gestión, acompañado por el respaldo político de la Casa Rosada.
El escenario no será sencillo: los legisladores de todos los bloques han adelantado un total de 4.800 preguntas, pero el eje del debate promete desviarse hacia la situación personal del funcionario, quien enfrenta una investigación judicial por el incremento de su patrimonio desde que asumió el cargo. La sesión está diseñada para durar al menos seis horas, con un formato de preguntas y respuestas intercaladas por bloques, comenzando por los más pequeños hasta llegar a Unión por la Patria y La Libertad Avanza.
Para sortear las críticas, el equipo de Adorni maneja dos cartas principales: Silencio Judicial: ante consultas sobre su patrimonio, el jefe de Gabinete podría excusarse alegando que “hay una causa en proceso”. El Contraataque: desde la Casa Rosada se solicitó información a todos los ministerios sobre irregularidades de la gestión kirchnerista para responder a las chicanas de la oposición con nuevas denuncias. El “Efecto Ofensa”: en el entorno libertario no descartan que, ante un exceso verbal de la oposición, Adorni opte por retirarse del recinto, siguiendo el antecedente de Guillermo Francos en el Senado.
Desde los bloques opositores, la consigna es evitar el escándalo que justifique una salida anticipada del funcionario. “Hay que dosificar: 70% gestión económica y 30% patrimonio”, señalan desde las bancas de Unión por la Patria. El objetivo es que Adorni deba dar explicaciones sobre el rumbo de la economía y las partidas destinadas a programas específicos como ANDIS y $LIBRA. La estrategia opositora busca “delimitar” quiénes harán las preguntas más incisivas para evitar que el jefe de Gabinete pueda “chicanear” o evadir las respuestas con su habitual estilo comunicacional.
La presencia de Adorni en el Congreso marcará el pulso de la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo para el resto del semestre. Con un oficialismo que busca salir ileso y una oposición que intenta exponer la “falta de respuestas” del funcionario, la sesión del 29 de abril será un test de resistencia tanto para el jefe de Gabinete como para la solidez de la coalición libertaria en la Cámara Baja.
