La Dra. Sabrina Ledesma, investigadora santiagueña, recibió el Global Scholar in Training Award de la AACR por su trabajo sobre cáncer de próstata y resistencia tumoral.
Desde las históricas calles de Old Town en San Diego, California, la Dra. Sabrina Ledesma compartió su experiencia tras ser una de las pocas investigadoras en el mundo en recibir el prestigioso premio Global Scholar in Training Award. Este reconocimiento, otorgado por la Asociación Estadounidense de Investigación contra el Cáncer (AACR), le permitió presentar los avances de su tesis doctoral ante más de 25.000 especialistas de todo el planeta.
Ledesma, cuya trayectoria académica se inició en la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) para luego continuar en la Universidad Nacional de Tucumán y doctorarse en la UBA, se destaca hoy como una de las mentes jóvenes más brillantes en la lucha contra la progresión tumoral. El trabajo de la científica santiagueña se enfoca en el cáncer de próstata, específicamente en un estadio crítico donde el paciente deja de responder a los tratamientos convencionales.
Ledesma investiga moléculas de ARN no codificante, elementos que no producen proteínas pero que juegan un rol clave en cómo las células tumorales evolucionan y adquieren resistencia. El objetivo es entender estos mecanismos biológicos para poder bloquear los caminos que el tumor utiliza para progresar, abriendo la puerta a nuevas terapias cuando los tratamientos paliativos parecen ser la única opción.
Durante el congreso, la Dra. Ledesma no solo expuso en sesiones de pósters —donde intercambió ideas con investigadores de diversos países— sino que también participó en el Centro de Investigación MOURSE. Este centro es pionero en la investigación traslacional, donde las muestras de los pacientes pasan directamente de la atención médica al laboratorio para su análisis inmediato.
Como becaria del CONICET, Ledesma subrayó la importancia de la educación pública y la necesidad de sostener la investigación en Argentina. “Vemos la investigación de último momento y sabemos que nuestros recursos distan de los de aquí; por eso es vital traer este conocimiento para adaptar protocolos efectivos a una fracción del costo”, explicó. Aunque se encuentra en una etapa de transición evaluando realizar un posdoctorado en el exterior, la científica fue clara sobre su visión a largo plazo: “Mi vida está en Argentina. La idea es ir, formarse y siempre volver para aportar al país que tanto nos dio”.
Su historia no solo representa un hito académico para Santiago del Estero, sino un recordatorio del potencial del talento científico nacional en la escena global.
