La Guardia Revolucionaria iraní interceptó y trasladó a puertos locales tres cargueros en una acción que incrementa la tensión en la región y podría afectar las negociaciones internacionales.
La Guardia Revolucionaria de Irán interceptó este miércoles al menos tres buques portacontenedores en la zona del Estrecho de Ormuz, trasladándolos posteriormente a puertos iraníes. Este hecho genera tensión en la región y podría complicar las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, en un contexto donde se mantiene un alto el fuego pero también sanciones económicas.
Según un informe de la agencia británica UKMTO, dos de los buques tenían bandera liberiana y el restante panameña. El primero identificado fue el Epaminondas, de bandera liberiana pero operado por una empresa griega. Su capitán reportó que fue atacado por una lancha rápida artillada que se identificó como perteneciente a la Guardia Revolucionaria, a unas 15 millas náuticas al noreste de Omán. El buque sufrió daños en el puente de mando y fue escoltado a un puerto iraní, sin reportar heridos entre la tripulación de 21 personas.
Un segundo buque, el Francesca de bandera panameña, fue abordado a unas ocho millas náuticas al oeste de Irán, sin reportar daños materiales ni personales. Un tercer navío, el Euphoria también con bandera liberiana, fue atacado con disparos cuando intentaba salir del Estrecho.
Medios oficiales iraníes informaron de la detención de «dos barcos infractores», que fueron «incautados y dirigidos a la costa iraní». La agencia Tasnim advirtió contra actividades que «perjudiquen la seguridad de la navegación» en la zona, dejando abierta la posibilidad de nuevas capturas.
Estos incidentes ocurren en el marco de la tregua anunciada por el ex presidente estadounidense Donald Trump y tras la incautación de un buque iraní por parte de la armada de EE.UU. el pasado domingo. La acción pone en duda la estabilidad del acuerdo de paz, mientras se mantiene el bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes.
