Noelia Belén Arévalo difundió un video relatando presuntas agresiones físicas, psicológicas y abandono económico por parte de su expareja, y expresó su temor por la falta de protección efectiva.
En las últimas horas circuló en redes sociales el testimonio de Noelia Belén Arévalo, una madre santiagueña que denuncia vivir situaciones de violencia desde hace 14 años por parte de su expareja, Marcos Rafael Miranda, a quien acusa de agresiones físicas, psicológicas y abandono económico hacia ella y sus hijos.
En la grabación, Arévalo afirmó: “Hace 14 años que vivo situaciones de violencia con el padre de mis hijos, violencia hacia mí y hacia mis hijos. Ha estado tres veces preso por pegarme a mí y a la madre de su otra hija”. La denunciante relató que la conducta también se habría dirigido hacia los menores: “Mis compañeros son testigos de cuando maltrataba a mi hija. Muchas veces la he llevado a trabajar conmigo porque el padre la trataba mal. A mi hijo lo golpea cuando yo me voy a trabajar”.
En uno de los pasajes de su relato, la mujer declaró haber sufrido graves consecuencias físicas: “He soportado que me provoque cinco abortos. La última vez me agarró de los pies y las manos porque le gritaba que no me lo saquen. Casi muero”.
Arévalo también aseguró ser la única responsable económica del hogar: “No me ayuda en nada. No lleva a los chicos a la escuela. Estoy pagando Uber para que mi hija vaya a clases. Pago las audiencias, pago la luz, el agua y mantengo a mis hijos”. Según su versión, la situación se habría agravado tras gestionar una orden de exclusión del hogar: “Todo esto se desató peor cuando pedí la exclusión del hogar. Ahora quieren correrme de la casa y me denuncian falsamente. Tengo miedo de que me quiten a mis hijos”.
La mujer mencionó además a Margarita Correa, madre de su expareja, a quien acusó de haber cambiado su actitud y aliarse con su hijo. Arévalo expresó su desesperación y pidió ayuda: “Estamos en peligro mis hijos y yo. El botón antipánico no me sirve de nada. No hay sistema que lo obligue a pagar. No existe justicia”. A través de su difusión, busca visibilizar el caso y encontrar protección para su familia.
