En una multitudinaria vigilia en la Basílica de San Pedro, el pontífice pronunció un discurso directo contra la guerra y la ostentación, subrayando la fuerza del servicio y la oración como herramienta de transformación social.
El papa León XIV encabezó una vigilia multitudinaria en la Basílica de San Pedro, donde pronunció uno de los discursos más directos contra la guerra y la ostentación de poder en la historia reciente del Vaticano. En su homilía, exigió abandonar las justificaciones materiales y personales de los enfrentamientos y subrayó: «La verdadera fuerza se muestra en servir a la vida».
La intervención tuvo lugar el mismo día que representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron negociaciones directas en Pakistán, en medio de un frágil alto el fuego. El papa aseguró que a través de la oración, las posibilidades humanas se combinan con las posibilidades infinitas de Dios, invitando a los creyentes a un compromiso activo por la paz.
En su mensaje, León XIV también remarcó el valor de la oración como herramienta de acción y transformación social. El pontífice explicó: «La oración no es un refugio para huir de nuestras responsabilidades ni un anestésico frente al dolor que provoca tanta injusticia. Es la respuesta más desinteresada, universal y transformadora frente a la muerte».
El mensaje del papa coincidió con otros hechos clave en el escenario internacional. Israel atacó más de 200 objetivos asociados a Hezbollah en el Líbano, en una jornada marcada por la incertidumbre y por la crisis energética derivada de la confrontación en Medio Oriente. El contexto acentuó el peso de las palabras de León XIV, que se sumaron a una serie de gestos diplomáticos y pastorales para promover el diálogo.
En paralelo a su llamado a la paz, León XIV ultima detalles para una gira de once días que lo llevará a visitar Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. La agenda del papa en Argelia prevé una visita a la Gran Mezquita de Argel y un encuentro con el presidente Abdelmadjid Tebboune. Además, participará en ceremonias en honor a religiosos asesinados durante la guerra civil de los años noventa y se reunirá con la orden agustiniana en Annaba, antigua residencia de San Agustín.
El arzobispo de Argel, Jean-Paul Vesco, definió la llegada del sumo pontífice como la de «un hermano que viene a visitar a sus hermanos». En cada país de la gira, León XIV abordará temas como el diálogo interreligioso, la paz, la desigualdad y los derechos humanos, en un contexto donde la convivencia entre el cristianismo y el islam presenta desafíos históricos. Esta será la tercera vez que el papa viaja fuera de Italia, luego de sus visitas a Turquía, Líbano y Mónaco.
