Un especialista advierte sobre la compleja coyuntura que enfrenta el campo, marcada por el aumento de costos en dólares y la caída en los precios de los granos.
Juan José Bahillo, diputado provincial por Entre Ríos y especialista del sector agropecuario de la Fundación Encuentro, expresó su preocupación por la situación que atraviesa el campo argentino. Señaló un proceso de descapitalización impulsado por el aumento de costos en dólares y en los combustibles.
Según datos de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, mientras en 2022 se requerían 186 toneladas de soja para adquirir un tractor, tras el quiebre de 2024 ese número llegó a 355 toneladas. Esto evidencia un encarecimiento relativo de la maquinaria agrícola.
«La situación del sector primario de la agricultura es muy mala con respecto al 2023. Hemos tenido una inflación en dólares del 35%. Los costos de los insumos, llámese fertilizantes, fitosanitarios, semillas o maquinaria, han tenido un aumento de alrededor de un 30% en dólares», analizó Bahillo.
Este deterioro se explica por un «efecto tijera»: entre 2022 y 2025, los tractores aumentaron un 36% en dólares, mientras que los precios internacionales de los granos cayeron entre un 20% y un 30%. Bahillo indicó que, pese a los buenos rindes por condiciones climáticas favorables, la ecuación actual es de pérdida para muchos productores.
El encarecimiento de la energía también fue mencionado como un factor clave. «El combustible ha subido el 500% en estos dos años y algo, y es uno de los insumos más importantes en la estructura de costos de los productores», afirmó el diputado.
Finalmente, Bahillo consideró que la falta de políticas de apoyo específicas para el sector está siendo enmascarada por las buenas condiciones climáticas, y planteó la necesidad de discutir modelos que den sustentabilidad a la producción primaria.
