El presentador Roberto «Robertito» Funes generó repercusión en las últimas horas al realizar un fuerte descargo sobre su situación profesional en la televisión argentina. A través de una publicación en Instagram, el conductor mostró su descontento y planteó la posibilidad de haber continuado su carrera en Europa.
Un desahogo en redes sociales
En su cuenta de Instagram, Funes compartió una imagen en la que se lo ve ofuscado, acompañada de un texto contundente. «Un poco harto de todo y de todos. Evidentemente tendría que haber elegido otra profesión u oficio», escribió. En el mismo mensaje, reflexionó sobre su regreso al país en 2008 y afirmó que «el manoseo argento me superó».
El origen del conflicto
El motivo específico de este desahogo se remonta a negociaciones fallidas para revivir el formato «Yo me quiero casar, ¿y usted?». Según explicó el conductor en declaraciones previas, hace aproximadamente cuatro años mantuvo conversaciones con Diego Guebel, entonces en la TV Pública, para llevar adelante el proyecto.
Negociaciones truncadas
Funes detalló que el proceso requería gestionar los derechos con Florencia Galán, hija del creador original del programa. Sin embargo, las tratativas no prosperaron. El año pasado, el presentador retomó la iniciativa al encontrarse con un director de la productora Kuarzo, quien mostró interés en la idea.
«Le dije: ‘Che, ¿por qué no hacemos Yo me quiero casar? Hagámoslo con gente grande, divertida, gente de verdad, real que vayan a buscar pareja'», relató Funes. La respuesta inicial fue positiva, pero el proyecto tomó otro rumbo. «Después me enteré que la misma productora con la que hablé le dio el formato a otra persona, en otro canal», afirmó el conductor.
Un final inesperado
Al consultar sobre esta situación, recibió como explicación que se trataba de un programa similar al que había realizado anteriormente Claribel Medina. «Me quedó la duda, pero ya está, lo va a hacer la Doman», concluyó Funes, en referencia a la conductora Laura Doman, quien finalmente conducirá el nuevo espacio televisivo.
Este episodio refleja las complejidades detrás de la producción televisiva y los derechos de formatos, un tema recurrente en la industria del entretenimiento local. La situación dejó al descubierto las frustraciones de un conductor histórico con el manejo de proyectos en la televisión argentina.
