Una científica argentina fue detenida en Brasil en el marco de una investigación por la desaparición de muestras biológicas de alto riesgo de un laboratorio de nivel 3 de bioseguridad. El incidente tuvo lugar en las instalaciones de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), en el estado de San Pablo, y se mantuvo en reserva durante varias semanas antes de ser hecho público por las autoridades universitarias.
El incidente y la investigación
La desaparición del material fue detectada el pasado 13 de febrero en un laboratorio diseñado para manejar agentes patógenos que pueden causar enfermedades graves o mortales, con potencial de transmisión aérea. Ante la gravedad del hecho, la universidad notificó a la Policía Federal de Brasil y a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), quienes iniciaron de inmediato una investigación conjunta.
Los primeros avances en la pesquisa permitieron la detención de una sospechosa y la realización de dos allanamientos ordenados por la Justicia Federal de Campinas. Durante estos procedimientos, las autoridades lograron recuperar la totalidad del material biológico sustraído, que fue posteriormente enviado al Ministerio de Agricultura y Ganadería para su análisis y custodia.
La acusada y los cargos
La investigadora involucrada, formada en Biotecnología en la Universidad Nacional de Rosario y con un doctorado en Ciencias Farmacéuticas en Brasil, fue trasladada a una unidad penitenciaria femenina en San Pablo. Recuperó su libertad al día siguiente, pero continúa imputada y enfrenta cargos por hurto agravado, fraude procesal y transporte ilegal de organismos genéticamente modificados.
Según su trayectoria académica, su trabajo se había centrado en la vigilancia epidemiológica y el desarrollo de herramientas para detectar virus transmitidos por alimentos y agua. Su defensa legal ha argumentado que no existen pruebas concluyentes de un robo y que su uso del laboratorio respondía a la falta de instalaciones adecuadas para sus investigaciones.
Consecuencias y debates
La Universidad de Campinas ha iniciado una investigación interna para determinar cómo se produjo la falla en los estrictos protocolos de seguridad del laboratorio y evaluar posibles responsabilidades adicionales dentro de la institución. Las autoridades han evitado brindar detalles específicos sobre la naturaleza de los virus y bacterias involucrados, argumentando que revelar esa información podría comprometer el curso de la investigación.
El caso ha generado un debate sobre las condiciones de trabajo en el ámbito científico y los recursos disponibles para los investigadores. Mientras tanto, la investigación federal no descarta la posible participación de otras personas y mantiene la causa abierta bajo estricta reserva, a la espera de nuevos desarrollos.
