En una declaración que generó reacciones encontradas, el secretario de Finanzas de la Nación evaluó la situación económica actual como «estable». Esta apreciación fue realizada durante un encuentro con medios de comunicación, donde también reiteró el compromiso gubernamental de reducir la inflación en los próximos meses.
Contraste entre la visión oficial y los datos sectoriales
Las afirmaciones del funcionario se producen en un momento en que diversos indicadores económicos muestran una tendencia negativa. Según informes de cámaras empresariales y consultoras privadas, se registra una caída sostenida en el volumen de ventas en el comercio minorista y en sectores clave de la industria. Paralelamente, la inflación interanual continúa en niveles elevados, impactando directamente en el poder adquisitivo de los salarios.
Reacciones desde el sector productivo
Voceros de la Confederación General de la Producción (CGP) expresaron su «perplejidad» ante las declaraciones oficiales. «Los números que manejamos en el día a día, con pymes que no pueden afrontar sus costos y una demanda interna muy débil, no reflejan estabilidad», señaló un representante del sector industrial local. Desde la Cámara de Comercio de Santiago del Estero también se reportó un incremento en las consultas por cierres temporarios y dificultades para renovar stock.
El compromiso de bajar la inflación
El eje central del discurso oficial fue la promesa de continuar trabajando para desacelerar el índice de precios al consumidor. El secretario aseguró que se están aplicando «todas las herramientas disponibles» para alcanzar este objetivo, aunque no detalló medidas concretas más allá de las ya anunciadas. Analistas económicos consultados por este medio consideran que el camino para domar la inflación será «complejo y largo», requiriendo de consensos políticos y sociales que hoy parecen esquivos.
Mientras tanto, en las calles de Santiago del Estero, comerciantes y consumidores manifiestan una realidad distinta. «Cada vez vendemos menos y los costos no paran de subir. Es una pinza que nos ahoga», comentó el dueño de un almacén en el centro de la capital. La percepción ciudadana, según sondeos informales, parece alejarse de la calificación de «estabilidad» utilizada por el Gobierno, anticipando un debate público intenso sobre la dirección de la economía.
