Este martes, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires retomó la actividad con una sesión atravesada por el tratamiento de la reforma laboral a nivel nacional impulsada por el gobierno de Javier Milei, ya votada en Diputados a nivel nacional y camino al Senado, que ordenó el debate en el recinto con posicionamientos nítidos entre quienes buscan avanzar con la flexibilización y quienes denuncian un ataque directo a las conquistas históricas de la clase trabajadora.
El Frente de Izquierda–Unidad (FIT-U) presentó proyectos para rechazar la reforma y denunciar su carácter regresivo. También presentaron proyectos de repudio a los despidos y el cierre de Fate que fueron bloqueados para su tratamiento por el bloque de La Libertad Avanza y el PRO.
En @HCDiputadosBA presentamos proyecto rechazando la reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional pic.twitter.com/kEMI9TSvG4
— Christian Castillo (@chipicastillo) February 23, 2026
“No es modernización: es regresión”
En su intervención, el diputado Christian Castillo (PTS FITU) apuntó al núcleo del proyecto de reforma laboral: habilitar jornadas extendidas y disciplinamiento, “Hoy te quedás 12 horas y si no te gusta te vas”, y desarmar la protección frente al despido. Así denunció que los liberales quieren crear una ilusión donde el trabajador elige cómo va a trabajar en igualdad de condiciones con los multimillonarios del país y fundamentó que el problema no es la tecnología sino el poder que se le quiere otorgar a la patronal: “La tecnología no dice la cantidad de horas que tenés que trabajar ni si podés hacer o no asamblea en el lugar de trabajo”. Señaló que el proyecto busca directamente barrer derechos —especialmente jornada y convenios— y que se inscribe en una “guerra” de las grandes corporaciones contra el trabajo y los derechos colectivos: “217 artículos, ninguno a favor del laburante.”
“Hubo complicidades”
Castillo denunció a la conducción de la CGT por no convocar a movilizar e impulsar un plan de lucha sostenido pese a que “había fuerza” social para frenar la reforma y señaló responsabilidades políticas de quienes facilitaron su avance con quórum, votos u ausencias en momentos clave como los diputados de Tucuman y Catamarca.
El bloque por La Libertad Avanza (LLA) y aliados defendieron la reforma con el discurso de la “modernización”. Unión por la Patria la rechazó como flexibilización, pero la izquierda advirtió que no alcanza con discursos si no se actúa en la provincia. El diputado Castillo señaló que el gobernador Kicillof que habló en contra de la reforma, debería empezar por terminar con los contratos precarios en el Estado bonaerense: “Todos los laburantes a planta permanente ya”. Reclamó regularizar a miles de trabajadores en salud (estimó unos 20.000 becarios), aumentar el salario en educación, fijar un piso para municipales y recomponer ingresos Y remató: “¿Escudo a la precarización? Empecemos por casa.”
Castillo cerró llamando a enfrentarla “en cada lugar” y a rodear de solidaridad a los trabajadores de FATE. La sesión dejó una postal clara: quienes empujan la flexibilización buscan blindarla en el Parlamento, mientras desde la izquierda se llamó a frenarla con movilización, coordinación y un plan de lucha hasta tirar todo el ajuste del gobierno y sus cómplices.
Que la Cámara de Diputados rechace el bloqueo de Estados Unidos sobre Cuba
Otro tema de urgencia que se llevó desde las bancas de la Izquierda es sobre el avance del imperialismo en la región y en particular el bloqueo de petróleo a Cuba.
Como señaló Christian Castillo, el bloqueo a Cuba es parte de un plan para disciplinar a todo el continente y para que los países latinoamericanos no seamos más que parte de un nuevo Virreinato. “Milei se asume como un funcionario colonial” así insistió “la posibilidad de frenar el bloqueo depende de la voluntad política por enfrentar las imposiciones de Donald Trump.
