Prácticamente todo el país está hablando de Luciano Castro. El famoso audio diciendo «buen día guapa» en un «gallego» bastante gracioso provocó un efecto cascada que, por el momento, se ha vuelto imparable. La aparición de mujeres de toda edad y razón social contando que fueron «tiroteadas» por el galán (ninguna, por ahora, admitió haber tenido intimidad con él) fueron estirando el tema y todas y todos se sintieron con derecho a decir lo suyo.
En medio de esa batahola infernal hay alguien, Sabrina Rojas, que parece estar disfrutando todo el embrollo. Más que de la caída en desgracia de su ex, del sufrimiento que está padeciendo Griselda Siciliani, una colega a la que muchas veces señaló de meterse en el medio de su relación aún cuando ella estaba transitando uno de sus embarazos. Ahora, pues, parece tener cuchillo y tenedor en la mano esperando servirse su plato.
Al poco tiempo de anunciar su ruptura con Castro, Sabrina vio como su ex blanqueaba con Flor Vigna, una muchacha bastante más joven que ella a la que conoció en un gimnasio. La relación entre las dos nunca fluyó. A Sabrina le hizo poca gracia la presencia de Flor, que se quejó reiteradamente de las «intromisiones» de la mendocina en su pareja con el galán. En fin, un tole tole de aquellos entre dos muchachas muy famosas.
Por estos días, Sabrina Rojas conduce SQP en reemplazo de Yanina Latorre, que disfruta sus vacaciones en los Estados Unidos. Y desde allí le tiró un flor de palito a su eterna rival. «A veces tengo ganas de abrazarlo o ayudarlo o llamar a algún amigo o a su mismo abogado para decirles «hagan algo». Lo he hecho alguna vez pero estando en pareja con él, dije «no puedo más».
SABRINA ROJAS ACUSO A FLOR VIGNA DE ARRUINAR A LUCIANO CASTRO POR LA BAÑADERA Y LAS BARBIES
«Cuando nos separamos, al principio tenía esa cosa de decirle «Che, fijate, esto que hiciste». Trataba, como una hermana, de cuidarle un poco la imagen. Pero después entendí que él es adulto y tiene que cuidarse. Chicos, si nos ponemos a pensar, los mejores años de Luciano, donde mejor y más espléndido se lo veía, fueron los años donde estuvimos juntos. El estaba estaba prolijo, estaba divino, en las notas estaba mucho mejor. Iba a los eventos bien» remarcó la muchacha con la vena inflamada.
Fue entonces que le tiró el dardo venenoso a Florencia. «Nos separamos y apareció en la bañera con muñecas Barbie y a partir de ahí todo fue la debacle. Lo vi y fue como decir «¿Qué?» Ojo, no le saco responsabilidad a él, para nada. Cuando vi que se puso de novio con Griselda por un lado dije «ay que bueno, está con una mina de su edad, talentosa, prestigiosa, del palo, perfil bajo, que también tiene una hija. Pero bueno, es más fuerte que él». Rojas hace referencia al famoso video donde Vigna lanzó su carrera musical que contaba con la sorpresiva presencia de Castro en una «bañadera» llena de muñecas. Sí, el mismo recio que le hacía frente a todo el mundo, por amor era capaz de hacer eso.
