Un análisis de Wildlife and Countryside Link revela que la pesca incidental causa la muerte de miles de especies marinas protegidas en aguas del Reino Unido cada año.
La pesca incidental, conocida como bycatch, provoca la muerte de aproximadamente 120 toneladas de tiburones y rayas protegidos cada año en aguas del Reino Unido, según el primer análisis nacional realizado por la organización ambiental Wildlife and Countryside Link (WCL). El estudio, citado por el periódico británico The Guardian, indica que delfines, ballenas, aves marinas, focas y tiburones quedan atrapados y mueren en redes y artes de pesca dirigidas a otras especies comerciales.
El director ejecutivo de WCL, Richard Benwell, declaró a The Guardian: “El alcance de la destrucción que revela este informe es impactante, con animales muriendo de formas innecesarias y terribles”.
Artes de pesca y especies más afectadas
Entre los métodos de pesca analizados, las redes de enmalle representan el mayor riesgo para las aves marinas como frailecillos, alcatraces y araos, que quedan atrapados y mueren ahogados al sumergirse en busca de alimento. Según datos de BirdLife International, estas redes causan cerca de 400.000 muertes de aves marinas a nivel mundial cada año.
El documento señala que las embarcaciones extranjeras que operan en aguas británicas no fueron incluidas en el análisis, lo cual sugiere que el panorama podría ser más grave. Además, la mayoría de los casos de bycatch permanece oculta o no es reportada, dificultando la implementación de soluciones efectivas.
Reclamos y propuestas de mitigación
Las organizaciones que integran la WCL solicitan al gobierno británico medidas más estrictas para controlar el bycatch. Entre las propuestas figura la adopción de monitoreo electrónico obligatorio en todas las embarcaciones, incluidas las menores de 10 metros de eslora, responsables de una proporción considerable de capturas accidentales.
El gobierno británico, a través de un portavoz del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra), afirmó estar comprometido con la restauración de los ecosistemas marinos y anunció la puesta en marcha del programa Clean Catch, que utiliza monitoreo electrónico para recopilar datos y evaluar la eficacia de las medidas de mitigación.
La responsable de conservación marina en The Wildlife Trusts, Ruth Williams, declaró a The Guardian: “Para muchos en la industria pesquera, el bycatch es un resultado indeseado y angustiante”, ya que estas especies cumplen un papel esencial en la salud de los mares y su desaparición puede alterar gravemente los ecosistemas.
La coalición conservacionista reclama que se avance en la modernización de las técnicas de pesca y que se refuercen los controles.
