La diputada nacional del PRO, Daiana Fernández Molero, se mostró optimista respecto de la evolución de la economía argentina y afirmó que comienzan a observarse señales concretas de recuperación.
La diputada nacional del PRO y economista Daiana Fernández Molero afirmó que la economía argentina muestra signos de recuperación. Durante una entrevista en Splendid AM 990, sostuvo: “La actividad empieza a mostrar signos de recuperación, la inflación a la baja, el Banco Central compra reservas y las exportaciones están en niveles récord”.
La legisladora consideró que el actual modelo económico se diferencia de etapas anteriores porque apuesta al crecimiento a través de la inversión y las exportaciones, más que por el consumo. En ese sentido, reconoció que los efectos positivos todavía no llegan de manera uniforme a toda la población, aunque remarcó que el ajuste era inevitable: “La alternativa de no hacerlo ya sabemos que es mucho peor”, afirmó, y pidió comunicar los avances “con humildad y empatía” frente a quienes aún tienen dificultades para llegar a fin de mes.
Consultada sobre las denuncias que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Fernández Molero señaló que las investigaciones deben avanzar con rapidez y sostuvo que el Gobierno deberá actuar en consecuencia si se comprueba alguna irregularidad. “Veo una celeridad en la Justicia notable y me parece bien, porque rápidamente podremos saber si es culpable o no es culpable”, expresó. Además, diferenció los cuestionamientos a las formas y los discursos oficiales de lo que consideró cambios institucionales destinados a reducir la corrupción mediante la desregulación y la eliminación de discrecionalidad estatal.
Según se informó, la diputada también se refirió al presente del PRO y sostuvo que el partido atraviesa una etapa de reorganización tras la irrupción política de Javier Milei. Además, defendió la necesidad de mantener coincidencias con el oficialismo en materia económica: “Los que pensamos parecidos nos tenemos que ir para el mismo lado”. Por último, explicó su proyecto para derogar el actual sistema de etiquetado frontal de alimentos y argumentó que el esquema vigente dificulta la armonización con los estándares del Mercosur y termina siendo poco informativo para los consumidores.
