El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, comunicó el martes la aprobación de nuevos planes de ataque para junio, en el marco de la defensa contra la invasión rusa.
La presidencia de Ucrania avaló nuevos planes de ataque para junio en el marco de la defensa contra la invasión rusa, según comunicó el martes el presidente Volodímir Zelensky. Además sostuvo que el mes de mayo marcó un cambio en la balanza militar, con avances que ubicaron a las fuerzas ucranianas en una posición más favorable en el campo de batalla.
En su intervención, Zelensky reconoció la labor de la cúpula militar y mencionó al jefe del ejército Oleksandr Syrskyi y al jefe del Estado Mayor Andrii Hnatov. El presidente precisó que, junto a ellos, revisó la situación en las zonas de Pokrovsk, Kostiantynivka, la región de Járkov y el sector de Zaporiyia.
El mandatario indicó que allí definieron decisiones prioritarias y anunció un incremento de los suministros para las tropas. Vehículos aéreos no tripulados (UAV), drones y fondos específicos para brigadas de combate integraron las prioridades inmediatas del gobierno ucraniano.
Bajo este contexto, durante la madrugada del domingo, Moscú y varias regiones rusas enfrentaron el mayor ataque de drones ucranianos de los últimos años, con más de 500 artefactos lanzados, según informaron las autoridades locales.
Los sistemas de defensa aérea rusos interceptaron y destruyeron 556 drones sobre 14 regiones, Crimea y los mares Negro y de Azov, aunque varios lograron superar las barreras y provocaron la muerte de tres personas y heridas a 16, además de daños materiales en la capital y su periferia. El presidente Volodímir Zelensky justificó la ofensiva como una medida para presionar a Rusia a poner fin a la guerra, mientras que el Servicio de Seguridad de Ucrania reconoció ataques específicos contra instalaciones estratégicas como la refinería de Moscú y plantas de bombeo de crudo.
La imposibilidad de sostener siquiera un alto el fuego breve entre el 9 y el 11 de mayo evidenció la dificultad de alcanzar una resolución próxima al conflicto en Ucrania.
Los sistemas satelitales empleados para monitorear la intensidad de los combates no detectaron una reducción significativa de la violencia en ese periodo, mientras que ambas partes se acusaron de violaciones reiteradas. Aunque la ofensiva rusa de primavera perdió impulso y el número de bajas en sus filas se mantiene elevado, un análisis publicado por The Economist señala que, por primera vez desde octubre de 2023, Rusia sufrió pequeñas pero constantes pérdidas territoriales.
Las estimaciones combinadas de agencias de inteligencia, fuentes independientes y bases de datos de medios rusos en el exilio sitúan la cifra de soldados rusos muertos entre 280.000 y 518.000, mientras que el total de bajas, contando heridos, podría ascender hasta 1,5 millones.
En contraste, las cifras fiables de bajas ucranianas resultan más escasas, aunque una estimación del CSIS calculó hasta 600.000 soldados fuera de combate para diciembre, incluyendo entre 100.000 y 140.000 muertos. El mapeo detallado del frente se dificultó debido al uso extendido de drones, que hostigan a las tropas rusas incluso lejos de la línea de combate.
(Con información de DPA y The Economist)
