El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió con dureza a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, quien afirmó que Irán está «humillando» a Estados Unidos en las negociaciones sobre Oriente Medio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este martes las declaraciones del canciller de Alemania, Friedrich Merz, quien aseguró que Irán está «humillando» a Estados Unidos durante las negociaciones sobre el conflicto en Oriente Medio. «Estoy haciendo algo con Irán, ahora mismo, que otras naciones, o presidentes, deberían haber hecho hace mucho tiempo», agregó el mandatario. «No es de extrañar que Alemania esté tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos», expresó el mandatario republicano, al tiempo que señaló los costos de la debilidad estratégica de Berlín frente a amenazas como la de Teherán.
Las diferencias se amplificaron tras las críticas de Merz sobre la conducción de la guerra contra Irán, quien admitió estar «desilusionado» por la falta de resultados rápidos y la ausencia de una estrategia clara por parte de Washington y Tel Aviv. Friedrich Merz insistió en que Europa debe promover iniciativas propias para responder al conflicto, aunque admitió que Alemania mantiene una coordinación estrecha con Estados Unidos. «Nos coordinamos estrechamente con la parte estadounidense, pero también dejamos claro que tenemos nuestras propias ideas europeas», declaró, al tiempo que mencionó los esfuerzos diplomáticos impulsados desde Berlín para buscar una salida negociada.
Merz también advirtió sobre la falta de una hoja de ruta clara en la intervención militar occidental, y recurrió a los antecedentes en Irak y Afganistán para ilustrar los riesgos de involucrarse en conflictos sin una estrategia de salida. «No veo una estrategia clara. En un conflicto no solo hay que entrar, sino que se tiene que saber cómo salir. Lo que pasa cuando no se tiene en cuenta esto lo vimos en Afganistán, en Irak y ahora en Irán», afirmó durante un acto en Marsberg.
El canciller fue especialmente crítico con el manejo iraní de las negociaciones, al señalar que «los iraníes negocian de manera habilidosa, o habilidosamente no negocian. Hacen ir a los estadounidenses a Islamabad y los dejan marchar sin resultado. Con ello el régimen iraní, y en especial la guardia revolucionaria, están humillando a toda la nación estadounidense». Merz enfatizó que Alemania y sus socios europeos no fueron consultados antes del inicio de los ataques y que transmitió su escepticismo directamente a Trump después de que se iniciaran las operaciones.
En cuanto a la crisis en el estrecho de Ormuz, Merz confirmó que Alemania ha ofrecido enviar dragaminas para ayudar a restaurar el tráfico marítimo, afectado por la presencia de minas y la inseguridad causada por la escalada iraní. Destacó además la urgencia de que Europa asuma un papel más activo y autónomo en la gestión del conflicto, diferenciándose abiertamente de la estrategia estadounidense. Trump, al reiterar su compromiso con la seguridad global, advirtió que la debilidad de algunos líderes europeos, como Merz, solo beneficia a Irán y refuerza el peligro de un régimen hostil y armado nuclearmente. El presidente estadounidense sostiene que solo una postura firme, sin concesiones, puede frenar las ambiciones iraníes y garantizar la estabilidad internacional.
