Ezequiel Acuña, militante digital libertario, fue designado en un cargo jerárquico en la empresa estatal que opera las centrales nucleares del país.
La reciente designación de un joven de 23 años como subgerente de Responsabilidad Social Empresaria en Nucleoeléctrica Argentina generó debate en el ámbito político y energético. Se trata de Ezequiel Acuña, conocido por su actividad en redes sociales dentro del espacio libertario y sin experiencia previa en el sector nuclear.
Acuña, cuya trayectoria estuvo ligada a la militancia digital y a proyectos comunicacionales afines al gobierno, fue incorporado a la empresa estatal que gestiona las centrales Atucha I y II. Su nombramiento generó cuestionamientos por la falta de antecedentes técnicos en un área considerada estratégica y de alta complejidad.
Otro de los puntos que despertó repercusiones fue el nivel salarial asociado al cargo, que según trascendidos superaría los 10 millones de pesos mensuales, en un contexto de recortes y tensiones en el sistema científico y tecnológico. El caso, que fue tendencia en X, volvió a poner en discusión los criterios de designación en áreas sensibles del Estado y el rol de los referentes surgidos del ámbito digital en la estructura pública.
