La localidad del departamento Moreno celebró su aniversario número 120. La comunidad reflexiona sobre su crecimiento, marcado por obras de infraestructura clave, y analiza los desafíos del contexto económico actual.
La localidad de Weisburd, en el departamento Moreno, celebró su 120° aniversario. La fecha invita a repasar la historia de una comunidad que creció al impulso del ferrocarril y el trabajo de sus habitantes, consolidándose como un punto estratégico dentro de la geografía santiagueña.
En los últimos años, la localidad experimentó una transformación significativa en su infraestructura. Bajo la gestión del comisionado municipal, Heriberto «Chilin» Jiménez, se concretaron obras como una planta potabilizadora de agua, que permitió realizar más de 800 conexiones domiciliarias, y la construcción de 140 viviendas sociales. También se edificaron la sede de la Comisión Municipal, un Jardín de Infantes y un colegio secundario.
En materia de desarrollo urbano, se ejecutaron 2.200 metros de pavimento y más de 3.500 metros de calles enripiadas. Además, se construyó un playón deportivo que funciona como espacio de encuentro y recreación para la comunidad.
El comisionado Jiménez reconoció que el escenario económico nacional presenta dificultades. Mencionó que medidas como «la eliminación de la obra pública, la caída de programas y la devaluación, impactaron directamente en el desarrollo de nuestra comunidad». A pesar de esto, afirmó que el compromiso de su gestión «permanece intacto» y destacó el acompañamiento del Gobierno provincial y el respaldo de los vecinos.
A 120 años de su fundación, Weisburd reafirma su identidad y su vocación de crecimiento, sostenida por el trabajo y el arraigo de sus habitantes.
