El empresario y exfuncionario dialogó sobre las asimetrías que enfrentan los emprendedores del interior y las condiciones necesarias para potenciar las economías regionales.
En el actual contexto económico, voces con experiencia tanto en el sector público como en el privado ofrecen perspectivas sobre el desarrollo. Roberto García Moritán, empresario gastronómico y exministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, conversó sobre las asimetrías que enfrentan los emprendedores del interior y las reformas estructurales que, a su juicio, podrían potenciar las economías regionales.
Para García Moritán, un primer paso es superar la visión del «interior» como un bloque uniforme. «La Argentina es profundamente heterogénea; no enfrenta los mismos desafíos un emprendedor en Mendoza que uno en Formosa», señaló. Según su análisis, la clave para igualar oportunidades reside en un cambio de paradigma, entendiendo que el Estado se financia a través de la riqueza que crea el sector privado. «La política tributaria debe orientarse a premiar el esfuerzo, la inversión y el riesgo empresario, no a castigarlos», afirmó, indicando que los impuestos sobre la producción pueden afectar la capacidad de generar empleo.
Consultado sobre los obstáculos para las PyMEs, el exlegislador mencionó la falta de estabilidad macroeconómica y de reglas claras. Explicó que las limitaciones en infraestructura de muchas provincias hacen que los shocks económicos impacten con mayor fuerza. Para revertir esta situación, propuso tres pilares fundamentales: estabilidad de reglas, una reforma tributaria que incentive la producción y una fuerte inversión en infraestructura básica.
Refiriéndose a su paso por la gestión pública, destacó la importancia de la eficiencia y la transparencia en la administración de recursos. «Uno asume una función pública para mejorar la vida de las personas, pero administra recursos que no son propios. Gestionar con eficiencia y transparencia es una obligación ética», remarcó.
Asimismo, resaltó el papel de las organizaciones civiles, a las que atribuye una «territorialidad real» que el Estado no siempre logra replicar. «El Estado es imprescindible para lo macro, pero las organizaciones llegan donde más se necesita con rapidez y sensibilidad», dijo, basándose en su experiencia con la fundación Asociar.
Finalmente, dirigió un mensaje a los jóvenes emprendedores de Santiago del Estero: «No tengan miedo a equivocarse. El error no es equivocarse, el error es no hacer». Para Moritán, la experiencia de emprender, incluso con dificultades, es lo que forma el criterio y la resiliencia necesarias para el desarrollo.
