La decisión revierte la apertura del viernes y genera alerta por un posible impacto en el precio del petróleo a nivel mundial.
Este sábado, Irán revocó la reapertura del Estrecho de Ormuz, reinstaurando restricciones estrictas en esta crucial vía marítima por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La medida fue adoptada en respuesta a la negativa de Estados Unidos de levantar el bloqueo sobre los puertos iraníes, lo que ha generado preocupación por una posible escalada en los precios del crudo.
El mando militar conjunto iraní informó que el control del paso ha regresado a su «estado anterior» bajo la gestión de las fuerzas armadas. Según las autoridades, mientras persista el bloqueo estadounidense, el tránsito por el estrecho permanecerá prohibido para gran parte del comercio internacional.
Este cambio de postura se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aclarara que el bloqueo sobre Irán «se mantendrá plenamente en vigor» hasta alcanzar un nuevo acuerdo, que incluya el programa nuclear. Para el gobierno iraní, estas declaraciones representan una violación de los términos conversados la semana pasada.
La reapertura del viernes había generado una caída histórica del 13% en el precio del petróleo. El nuevo cierre amenaza con revertir ese alivio. El Comando Central de EE.UU. (Centcom) informó que, desde el inicio del bloqueo, 21 barcos han sido obligados a regresar a Irán. Según la firma Kpler, el tránsito por la zona se limita ahora a corredores específicos que requieren aprobación directa de la Guardia Revolucionaria iraní.
