Un informe basado en estadísticas oficiales revela la relación entre el nivel educativo alcanzado y la inserción laboral en el país, destacando la baja graduación terciaria y su impacto en el mercado de trabajo.
Según datos del INDEC y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) procesados por el Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA), la formación terciaria se consolida como un requisito creciente para el empleo. Las cifras indican que, de cada 10 argentinos con estudios terciarios que buscan trabajo, solo uno no lo consigue, mientras que la desocupación supera el 50% entre quienes poseen únicamente el secundario completo.
El informe, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, señala que apenas el 24% de los alumnos inscriptos concluye sus estudios terciarios. En contraste, el 44% logra graduarse en el nivel secundario y un 32% no finaliza ese ciclo. Además, se destaca que el 24% de los jóvenes no estudia ni trabaja, grupo conocido como «Ni-Ni».
En comparación internacional, Argentina se ubica en el puesto 38 entre 46 países de la OCDE en cuanto a población que alcanzó el nivel terciario, con valores inferiores al 20%, situándose cerca de naciones como Sudáfrica e Indonesia. Canadá lidera el ranking con un 65% de su población con títulos terciarios, seguido por Irlanda (58%) y Corea (56%).
En cuanto al empleo, los países con mayor tasa de ocupación para personas con educación terciaria son Noruega, Hungría y Polonia, con índices entre el 98% y el 92%. Argentina se encuentra por encima del promedio, con una tasa del 88%, mientras que Sudáfrica presenta el valor más bajo, con apenas un 40%.
Según el INDEC, en los grupos etarios de 25 a 29 y de 30 a 64 años, el nivel educativo más alcanzado es el secundario completo (61,3% y 42,5%, respectivamente). En la población de 65 años y más, predomina el primario completo (41,8%). El grupo de 30 a 64 años concentra el mayor porcentaje con universitario completo (24,6%), cifra que desciende al 14,3% en el grupo de 25 a 29 años.
El análisis concluye que existe una disminución en la graduación terciaria respecto a décadas anteriores y que el título secundario ya no garantiza por sí solo una inserción laboral efectiva.
