Mariela Beatriz Altamirano y Michel González fueron aprehendidos acusados de homicidio agravado. La fiscalía solicitó las detenciones tras recibir los resultados de la autopsia preliminar.
Mariela Beatriz Altamirano, madre biológica del niño de 4 años Ángel Nicolás López, fue detenida este domingo por la noche en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Horas antes, el Ministerio Público Fiscal había solicitado la detención inmediata tanto de ella como de su pareja, Michel González, acusados de «homicidio agravado».
El Ministerio de Seguridad de Chubut, a cargo del Dr. Héctor Iturrioz, informó que ambos detenidos serían indagados este martes. El fiscal General Facundo Oribones y la funcionaria de Fiscalía Diana Guzman comunicaron que solicitaron al juez penal de turno las detenciones «en base a los elementos recabados hasta el momento».
«Las detenciones se producen luego de recibir la autopsia preliminar hoy y de un arduo trabajo de fiscalía en todos estos días. Así el pedido de detención fue autorizado por el juez penal de turno y en las próximas horas se fijará la correspondiente audiencia de control de detención», confirmó el organismo provincial.
Fuentes del caso indicaron que los detenidos fueron alojados en celdas diferentes y que en las próximas horas se realizará la audiencia de lectura de cargos, donde tendrán la posibilidad de declarar en indagatoria.
Por su parte, el abogado Roberto Castillo, quien representa al padre del menor, Luis Armando López, se encuentra en Comodoro Rivadavia acompañando a la familia. Desde sus redes sociales, Castillo manifestó que «empezaron a hacer justicia» tras las detenciones.
Previamente, el letrado había presentado una ampliación de la denuncia penal solicitando la imputación y detención de González y Altamirano por homicidio agravado en concurso con abandono de persona seguido de muerte. La querella sostiene que la muerte del niño no fue accidental, sino el resultado de meses de maltrato físico. La autopsia preliminar reveló lesiones traumáticas en la región craneal, incompatibles con una muerte natural o accidental. A esto se suman testimonios de vecinos que aseguran haber escuchado gritos del menor.
