La Guardia de Honor de la policía provincial, creada en 2010, rinde homenaje a la milicia histórica de 1810 y cumple funciones de custodia y representación en actos oficiales.
Este 13 de abril se cumplen 16 años de la creación del Cuerpo de Patricios Santiagueños, una unidad de la Policía de Santiago del Estero que recrea la histórica milicia urbana formada en 1810 por Juan Francisco Borges. Desde su inicio en 2010, esta Guardia de Honor tiene a su cargo la custodia de monumentos, la representación de la provincia en actos patrios y la evocación de la memoria de los patriotas del pasado.
La historia de los Patricios en Santiago del Estero se remonta al año 1810, cuando el coronel Juan Francisco Borges, alineado con los ideales de la Revolución de Mayo, dispuso la formación de un cuerpo de milicias urbanas integrado por 317 hombres seleccionados por su valor y patriotismo. Aquel regimiento tuvo una participación fundamental en las luchas por la independencia y en las campañas del Ejército del Norte.
Dos siglos después, esa tradición fue recuperada. En el marco de los festejos por la autonomía provincial, el entonces gobernador Gerardo Zamora decretó la creación de la Guardia de Honor de Patricios Santiagueños. El acto fundacional se realizó en abril de 2010, estableciendo una unidad policial encargada de custodiar sitios históricos y participar en ceremonias oficiales, dando continuidad simbólica a los antiguos patriotas.
La formación de sus integrantes incluyó conocimientos históricos, práctica de idioma y entrenamiento en equitación. El cuerpo fue presentado oficialmente el 27 de abril de 2010 en la ciudad de Quimilí, en un acto encabezado por el gobernador.
Desde entonces, los Patricios participan en los eventos más relevantes de la vida institucional provincial y tienen a su cargo la custodia del Centro Cultural del Bicentenario (CCB), uno de los principales patrimonios de la ciudad. Además, realizan una ceremonia singular: el cambio de guardia, que tiene lugar cada viernes por la noche frente al CCB. Este acto, que incluye a la banda de música de la policía, trajes de época y coreografías militares, se ha convertido en un atractivo turístico.
Los uniformes del cuerpo, el de gala rojo y azul inspirado en Juan Felipe Ibarra y el de servicio celeste y blanco como los de Borges, se complementan con un régimen de entrenamiento constante. Los integrantes practican antes de cada acto para mantener la coordinación y la solemnidad que requiere su función.
