La Justicia dispuso la captura de la madre biológica y su pareja tras confirmarse que la muerte del niño de 4 años no fue accidental. La querella denuncia una cadena de omisiones previas.
La querella en el caso de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años fallecido el pasado 6 de abril en Comodoro Rivadavia, solicitó la captura inmediata de Mariela Altamirano y Maicol González. La investigación, encabezada por el Dr. Roberto Castillo, avanza hacia la imputación por «homicidio agravado».
Según la ampliación de la denuncia presentada por el padre del niño, la autopsia confirmó lesiones traumáticas craneales de gran intensidad, incompatibles con un accidente. La querella sostiene que los acusados quemaron ropa del menor para ocultar pruebas y que planeaban fugarse a Misiones.
El caso ha generado una fuerte conmoción y pone el foco en las actuaciones previas del sistema judicial. La denuncia apunta contra funcionarios por presuntas omisiones que habrían violado la Ley 27.709 (Ley Lucio). Según la querella, se desoyeron advertencias sobre el entorno no seguro, se ignoró el testimonio del niño y se lo aisló de su familia de crianza semanas antes del desenlace.
Los imputados se encuentran bajo custodia policial a la espera de la audiencia de control de detención, que debe realizarse en un plazo máximo de 48 horas. Posteriormente, prestarán declaración indagatoria por los delitos de homicidio agravado en concurso con abandono de persona seguido de muerte.
