Un socio de la firma UM Argentina Inversiones SA, vinculada al financista Martín Maldonado, fue intimado mediante carta documento a pagar un empréstito de 200.000 dólares. El inversor alega que la operación fue institucional.
Un socio de la empresa UM Argentina Inversiones SA, presidida por el financista fallecido Martín Maldonado, fue intimado por un inversionista cordobés a pagar un empréstito con intereses por 200.000 dólares, que al tipo de cambio actual representarían aproximadamente 278 millones de pesos. Tras la muerte de Maldonado, ocurrida el 2 de marzo, se conocieron diversas inversiones no declaradas y reclamos de inversores por fondos que no figuran en los registros oficiales de la consultora.
Con el patrocinio del abogado Diego Lindow, el inversionista Alejandro Martín Marchese envió una carta documento a las oficinas de la empresa, ubicadas en la calle 24 de Septiembre. En el documento, se otorga un plazo de 24 horas para abonar los intereses compensatorios de marzo y el capital total del mutuo dinerario.
Lindow advirtió que no aceptarán que la deuda sea adjudicada exclusivamente al socio fallecido. Según la presentación, existen pruebas de que la operación era institucional y no personal, ya que los intereses previos fueron abonados mediante transferencias en dólares desde la cuenta oficial de la empresa.
De este modo, se intimó al socio en su carácter de responsable de la firma, señalando que cualquier intento de desconocer la deuda será considerado un ardid defraudatorio. Uno de los puntos que genera preocupación es la aparente desaparición física de la sede comercial. En la demanda, Marchese relató que, tras presentarse reiteradamente en las oficinas, constató mediante acta notarial que no está más el cartel identificatorio de la empresa y que no hay personal que atienda al público.
Mientras tanto, el socio de Maldonado, que actualmente encabeza la firma, intenta desmarcarse del conflicto. Su argumento central sostiene que el financista fallecido habría recibido los fondos de manera particular y que ese dinero nunca ingresó a las arcas de la sociedad.
