La prensa brasileña calificó como «ofensa deliberada» el video del padre de la influencer santiagueña. La querella confía en la próxima sentencia del juez a cargo.
Tras viralizarse un video en el que Mariano Páez, padre de la influencer santiagueña Agostina Páez, realiza un gesto considerado ofensivo, la prensa de Brasil recrudeció sus titulares contra el empresario. El registro fue recibido por la querella, medios y políticos brasileños como una «ofensa deliberada», a pocos días de la sentencia que definirá el futuro legal de la joven.
La situación ha trascendido el ámbito judicial para instalarse también en el plano político e ideológico en Brasil. Incluso antes de conocerse el video, había generado rechazo la reunión que Agostina Páez mantuvo con la senadora Patricia Bullrich. La repercusión en redes sociales y portales de noticias brasileños fue inmediata, con un tono de asombro y crispación, enfocándose en la actitud de la familia tras la caída de las medidas cautelares que prohibían a Agostina salir de Brasil.
Tamara Fejolo, abogada que defiende a tres de los denunciantes del episodio del 14 de enero en Ipanema que originó el proceso por injuria racial, afirmó que la conducta del padre «impacta directamente en la percepción del proceso judicial». Fejolo fue contundente al aclarar que «Agostina no puede, bajo ninguna hipótesis, ser responsabilizada por actos de terceros», pero advirtió que el video «acaba generando un impacto negativo en la percepción pública del caso». Según la letrada, se trata de una actitud que «refuerza una imagen desfavorable».
Pese a este clima, la querella confía en el rigor del sistema brasileño y en el magistrado a cargo del proceso en primera instancia, Guilherme Duarte, del 37º tribunal penal de Río de Janeiro. «El juez es muy cauteloso y competente. Diría que en las próximas semanas tendremos la sentencia», afirmó Fejolo.
Medios como Globo News, O Globo y Folha de S. Paulo destacaron la noticia en sus portadas, señalando que el padre fue filmado repitiendo el gesto imitando a un mono, menos de 24 horas después de que su hija regresara a Argentina.
