En el marco de la celebración de la Pascua, se recuerda el relato bíblico de la Resurrección de Jesús, un evento central de la fe cristiana que marca el inicio de las festividades.
Según el relato del Evangelio, tras el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y otra mujer llamada María se dirigieron al sepulcro donde había sido depositado el cuerpo de Jesús. En ese momento, se registró un fuerte temblor. Un ángel del Señor, descrito con un aspecto resplandeciente, descendió, removió la piedra que cerraba la entrada y se sentó sobre ella.
Los guardias que custodiaban el lugar, ante esta visión, sintieron un gran temor. El ángel se dirigió a las mujeres diciéndoles: «No teman. Yo sé que buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado, tal como lo había anunciado. Vengan a ver el sitio donde lo habían puesto, y luego vayan rápidamente a informar a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos».
Las mujeres, aunque atemorizadas, partieron con alegría para cumplir con el encargo. Según la narración, en el camino se encontraron con Jesús, quien las saludó y les repitió el mensaje para sus discípulos.
Este episodio, celebrado por la comunidad cristiana en Santiago del Estero y en todo el mundo, constituye el fundamento de la festividad de la Pascua, que conmemora la Resurrección.
