La Selección Argentina cerró su preparación en suelo local con una victoria ajustada de 2-1 sobre Mauritania, en el estadio de Boca Juniors. El encuentro, correspondiente a la fecha FIFA de junio, dejó una imagen de contraste absoluto entre un primer tiempo de dominio y un complemento lleno de dudas.
Un arranque contundente
Desde el pitido inicial, el equipo dirigido por Lionel Scaloni tomó el control del partido con autoridad. Con una posesión clara y una circulación ágil, mantuvo a la selección africana prácticamente encerrada en su campo. La presión alta y la proyección de los laterales generaron constantes situaciones de peligro.
El primer gol llegó a los 17 minutos. Una incursión por el sector derecho de Nahuel Molina terminó en un centro hacia atrás que encontró a Enzo Fernández, quien definió con precisión para batir al arquero. El dominio se tradujo en el segundo tanto a los 32 minutos, obra de un golazo de tiro libre ejecutado por el juvenil Nico Paz, que significó su primer gol con la camiseta mayor.
Un segundo tiempo para el olvido
La entrada de figuras como Lionel Messi y Rodrigo De Paul en el complemento no produjo el efecto esperado. Por el contrario, el conjunto argentino perdió intensidad, fluidez y precisión. Mauritania, animada por el marcador, salió de su encierro, comenzó a presionar más arriba y encontró espacios.
El descuento y las sensaciones finales
El arquero Emiliano Martínez tuvo que intervenir en varias ocasiones para mantener la ventaja, destacándose en una salida clave a los 88 minutos. Sin embargo, en la última jugada del partido, tras un tiro libre y un rebote en el área pequeña, el defensor Jordan Lefort consiguió el descuento para Mauritania, dándole un final amargo al triunfo argentino.
Entre los aspectos positivos, se registraron los debuts oficiales de Agustín Giay y Gabriel Rojas con la Albiceleste. El equipo tendrá ahora una última prueba antes de concentrarse en la Copa América, cuando enfrente a Zambia el próximo martes, nuevamente en La Bombonera.
