Una investigación judicial de alto impacto se desarrolla en la ciudad de Rosario, donde un grupo de psicólogos fue denunciado penalmente por presunta falsificación de informes periciales sobre abuso sexual infantil. La presentación, realizada por un equipo de abogados, cuenta con el aval de reconocidos camaristas y del ex ministro de Justicia de la provincia de Santa Fe, Juan Lewis.
Acusaciones graves y posibles consecuencias
Los letrados imputan a los profesionales los delitos de falso testimonio agravado y asociación ilícita. Según la denuncia, los informes, que diagnosticaban abusos que nunca habrían ocurrido, eran utilizados en el contexto de conflictos de pareja. El objetivo, alegan, era privar a padres de la tenencia de sus hijos mediante acusaciones infundadas.
Un patrón que trasciende lo local
Aunque el caso se originó en una ciudad del interior argentino, los denunciantes advierten que se trataría de un patrón replicable en otras jurisdicciones. La alerta busca llamar la atención de peritos, magistrados y la sociedad en general sobre la gravedad de estas maniobras, que no solo pueden derivar en separaciones familiares injustas, sino también en potenciales condenas penales para personas inocentes.
El daño colateral: los niños en el centro
Más allá del perjuicio directo a los adultos falsamente incriminados, los especialistas consultados subrayan el severo daño psicológico que estas situaciones infligen a los menores. Ser instrumentalizados en un conflicto entre adultos deja secuelas profundas en su desarrollo emocional, transformándolos en víctimas de un sistema pericial que, en teoría, debería protegerlos.
La investigación, que ya se encuentra en curso, es vista por los actores involucrados como un caso testigo. Su desarrollo podría sentar un precedente crucial para el sistema pericial forense y los procesos de familia en Argentina, impulsando protocolos más estrictos para evitar la manipulación de las pruebas psicológicas.
