El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retornó este miércoles a la Casa Rosada para enfrentar a la prensa en un contexto de fuerte presión política y judicial. Su reaparición, la primera desde mediados de febrero, estuvo marcada por un tono a la defensiva y respuestas evasivas, particularmente sobre los viajes a Punta del Este que originaron cuatro causas judiciales en su contra.
Una conferencia bajo presión
Adorni se presentó ante los medios luego de un intenso fin de semana de preparación con asesores cercanos al Presidente, buscando recomponer su imagen como vocero combativo de la gestión. Sin embargo, la conferencia derivó en un intercambio tenso, culminando de manera abrupta tras una pregunta específica sobre las facturas pendientes del viaje a Uruguay. El funcionario no detalló quién solventó el pasaje de regreso para él y su familia en un vuelo privado.
El respaldo interno y las críticas
Fuentes gubernamentales de alto nivel aseguran que Adorni mantiene el apoyo del Presidente Javier Milei y de su hermana, Karina Milei, secretaria General de la Presidencia. Argumentan que no existe un reemplazante natural que cuente con la misma confianza de los hermanos Milei. No obstante, desde algunos sectores libertarios han surgido voces críticas, sugiriendo que su continuidad perjudica al Ejecutivo.
En un gesto interpretado como de respaldo oficial, un vehículo oficial de la Jefatura de Gabinete fue estacionado frente al domicilio familiar en Caballito, buscando desmentir versiones periodísticas que ubicaban una de sus propiedades en otros barrios de mayor poder adquisitivo.
El nuevo ministro de Justicia en escena
En paralelo a la crisis del vocero, el Poder Ejecutivo avanzó en la consolidación de otra figura clave. Un día antes de la conferencia de Adorni, el Presidente mantuvo una extensa reunión con el flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien fue acompañado por Karina Milei.
Una designación con aval de la Corte
La llegada de Mahiques al ministerio contó con un proceso de aval previo por parte de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, gestionado a través del secretario de Justicia, Santiago Viola, y del diputado Martín Menem. En el encuentro con Milei, se abordaron las inquietudes del mandatario respecto a una eventual reforma del Código Penal.
La situación de Adorni deja al descubierto las tensiones internas y los desafíos de comunicación que enfrenta el Gobierno, en un momento donde la gestión de la imagen pública y las relaciones con la Justicia se vuelven centrales. El desenlace de esta crisis podría redefinir el mapa de influencias dentro del gabinete nacional.
