miércoles, 17 julio, 2024

Al encuentro de los ilustres cordobeses

Un grupo de decenas de personas, exploradores de la memoria, ha salido este viernes al encuentro de ilustres cordobeses de la dimensión de Luis de Góngora, de Ángel de Saavedra o de Maimónides. Un honor a los ‘inmortales’, que han correspondido a los curiosos con un conocimiento invaluable. Ese que perdura, entre otras cosas, gracias al afán de los contemporáneos que, en un ejercicio de persistencia, acercan la sabiduría de los antepasados.

Avivando el recuerdo, la primera de las tres rutas inéditas del programa Cordobeses que han dejado huella, ha partido de la Puerta de Almodóvar. No sin antes encomendarse a Séneca. «Él nos va a dar la suerte, la bendición» porque «nos enseñó a apreciar los pequeños placeres de la vida, a aprovechar el tiempo», recordaba Victoria Fernández de Molina, historiadora al frente de un proyecto que trata de visibilizar a esas grandes figuras mediante el conocimiento de placas callejeras en su memoria.

En la calle Judíos, ante la placa de Jaén Morente, decenas de personas. Víctor Castro

Un proyecto reivindicativo

De alguna forma, esos memoriales, que se esconden en muchos rincones de Córdoba, se convierten en una ventana al mundo de sabios predecesores cuando, tan solo, uno dirige la mirada a ellos. La mano de una experta como Fernández de Molina, después, sirve de guía para conocer los entresijos de unas vidas más que dignas de ser recordadas.

Somos lo que somos por ellos. Y la historiadora trata de reivindicarlos con un trabajo que empezó, como todos, con investigación. Prosiguió con una conferencia y, ahora, se abre a los cordobeses como una forma de aproximarse a la historia. Culminará, si el Ayuntamiento da su aprobación, según ha explicado la responsable, afianzando esa memoria con la publicación de un plano-guía.

Una mirada curiosa

El plan surte efecto. La mirada curiosa de la treintena de personas que ha participado, este viernes, en el recorrido desvela que con el simple gesto de observar e interesarse por un patrimonio que permanece expuesto, abierto a todos, basta para adentrarse en un mundo pretérito de incalculable valor. Y, también, pone en evidencia uno de los males que carcomen a la sociedad de la prisa: la falta de atención. «No miramos para arriba», comentaba uno de los curiosos en la primera parada.

Mapa de las rutas, con las placas señalizadas. Ramón Azañón

Junto al punto de encuentro, la primera placa, dedicada al historiador, político e intelectual Antonio Jaén Morente. Apenas unos pasos más adelante, parte de un soneto de Juan Morales Rojas ha evocado al poeta cordobés: «No sé si soy judío o soy romano, si arde sangre de árabe en mis venas. Por ser poeta soy fenicio apenas. Cierto y seguro estoy de ser cristiano». ¿Habrá algo más cordobés que esa mezcla de culturas, herencia, de la que hablan estos versos?

Más de 60 placas

El grupo, compuesto en buena parte por cordobeses, se ha dirigido posteriormente a la plaza del Indiano, donde se erige el busto del Inca Garcilaso, cuyos restos yacen en la Catedral. Recorriendo la Judería, para subir a las Tendillas y acabar en la Trinidad, los exploradores, ávidos de nuevas revelaciones, han proseguido una marcha, sin parar, que se completa en dos horas.

En total, las tres rutas (las otras dos tendrán lugar el 27 de enero y el 3 de febrero, a las 11.00 horas) repasarán más de 60 placas dispuestas entre las murallas del casco histórico. Actividades que son posibles gracias a la colaboración de Córdoba está en ti y del Ayuntamiento de Córdoba.

Un recorrido teatralizado

La teatralizacion es una de las claves del programa. Una puesta en acción en la que también han participado los propios asistentes, pues, la ruta se ha convertido en un paseo por el recuerdo de cada uno de ellos. Quien no tenía conocidos descendientes de alguno de los ilustres, recordaba las vivencias de antaño. Y, así, han pasado las horas, con la interacción constante entre los participantes. Hasta la propia investigadora, que no ha dejado de hacer preguntas a los curiosos, ha sido puesta a prueba.

Una persona con la guía de la primera ruta de ‘Córdobeses que han dejado huella’. Víctor Castro

Desde luego, el proyecto, en opinión de la Victoria Fernández de Molina, supone un «exitazo». Así lo demuestran las listas de espera para los próximos días. El valor reside en acercar a gente de a pie, alejada del mundo académico, la historia viva de sus calles. «No es tan conocido para nosotras como para alguien que estudia«, comentaban dos señoras. Una de ellas reconocía que ya estaba apuntada a las otras dos rutas, aunque tenía que esperar a que se quedara un hueco.

De momento, los interesados en salir al encuentro de ilustres cordobeses pueden seguir apuntándose en https://cordobaocio.net. Séneca estaría satisfecho.

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