miércoles, 17 julio, 2024

Qué son las cuasi monedas como las que quiere emitir el gobernador riojano Ricardo Quintela

El gobierno nacional tiene dentro de sus metas una reducción del gasto del 5,2%, parte de ese recorte se logrará con la merma de las transferencias hacia las provincias, el achicamiento de los subsidios y la desregulación de la economía en general. Las provincias se enfrentan entonces a un cuello de botella que, por ejemplo, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, que acaba de lograr la autorización de la legislatura provincial y emitirá una cuasimoneda, Bocade, con la que pagará el 30% de los salarios de los empleados estatales. Algo que después podrían replicar otras provincias.

La pregunta que surge de inmediato es: ¿Qué son las cuasimonedas? En declaraciones a Radio 10, el mismísimo gobernador explicó que se trata de “un bono de cancelación de deuda”.

Las cuasimonedas son bonos emitidos por el gobierno provincial que se suman a la circulación monetaria junto al peso y se pueden utilizar como medio de pago. Con ellas, el Estado puede cumplir con sus obligaciones y suplen de alguna manera la falta de liquidez.

Según el economista, y profesor de la Universidad de San Andrés, Roberto Bouzas, si las cuasimonedas con aceptadas pueden utilizarse para transacciones entre privados, “pero eso generalmente ocurre con descuentos” (si el valor nominal es 100 se toman por menor valor). Y agrega que “si se utiliza fuera de la jurisdicción, el descuento es aún mayor”. Lo relevante de esto es que “le permite a la jurisdicción que emite financiarse, enfrentar pagos de salarios, etc”.

En ese sentido agrega: “El segundo efecto es redistribuir ingresos de quien las recibe en primera instancia”. Y suma: «Pueden utilizarse interjurisdiccionalmente, pero todo dependerá de quien convalide la cuasimoneda.

Al respecto concluye: “Para quienes tienen que deshacerse de ella, representa una caída en el ingreso real, un efecto similar a un aumento de la inflación”.

En este caso puntual, esas emisiones circularán solamente en la provincia de La Rioja, porque a diferencia de otras emisiones de cuasimonedas porque no contarán con rescate a nivel nacional, algo que ya adelantó el Presidente.

Según datos oficiales, la provincia de la Rioja recibe transferencias automáticas y transferencias presupuestarias, las transferencias automáticas están compuestas por: coparticipación federal de impuestos y leyes especiales, fondos compensatorios, y un fondo solidario. De acuerdo a los datos de la Dirección Nacional de Asuntos provinciales (DNAP), los recursos de la provincia de La Rioja se estructuran de la siguiente manera: 69,6% de recursos tributarios nacionales, 21,3% de transferencias nacionales, 7,3% de recursos tributarios locales, y 1,5 % de otros.

En cuanto a las medidas tomadas por Javier Milei, el gobernador Quintela afirmó: “Es un proceso de destrucción de las condiciones de vida de la mayoría de los ciudadanos argentinos”. El proyecto enviado al Congreso Provincial es la respuesta del gobernador al ajuste del gasto público nacional. Según el Balance 2019-2023, realizado por la gestión de Quintela, la estructura productiva de la provincia es una estructura primarizada con producción frutícola y agrícola, una ganadería incipiente y reservas de litio con promoción de industrialización y turismo, aun así el gobierno muestra una alta dependencia de los recursos provenientes del estado nacional de acuerdo a los guarismos mostrados por la DNAP.

Según el economista Jorge Vasconcelos, la provincia responde a un patrón altamente dependiente de las transferencias de nación ya sea de las automáticas como de las transferencias discrecionales. Y agrega que “esto se debe a la dimensión de su sector público y a la escasa generación de empleo en el sector privado”. Según el último informe publicado por el sitio oficial que data del año 2016, el empleo público es un 63% superior al empleo privado.

La historia de las cuasimonedas en la Argentina

Repasando un poco la historia, este hecho es conocido por los argentinos cuando hacia fines de los 90 y principios de los 2000, el sistema de convertibilidad mostró señales de agotamiento que dejaron sin respuesta al gobierno nacional frente a los gastos y transferencias a las provincias.

a La ausencia de política monetaria para financiar gasto trajo como consecuencia la aparición de las cuasimonedas. Este medio de pago no tardó en ser la opción de cambio en manos del público de varias provincias.

La cuasimoneda más conocida fue el «Patacón», emitido por la Provincia de Buenos Aires en la crisis del 2001 y que se mantuvo vigente hasta 2003.

En la provincia de Buenos Aires, la cuasimoneda más emblemática fue el Patacón. Foto: Emiliana Miguelez.En la provincia de Buenos Aires, la cuasimoneda más emblemática fue el Patacón. Foto: Emiliana Miguelez.A nivel nacional, al mismo tiempo, surgió la Lecop, y el Lecor, la propia versión de la provincia de Córdoba. En Entre Ríos, en cambio, estaba el Federal; y en Corrientes, el Cecacor. Tucumán y La Rioja tuvieron el Bocade; Mendoza, el Petrom; Misiones, el Cemis; Formosa, el Bocanfor y San Juan los Huarpes. En Chaco, estuvo al Quebracho; en Catamarca el Bono Ley 4748.

Si bien funcionaron como un medio de cambio, incluso como unidad de cuenta socialmente aceptada por los tenedores del bien, este “activo” no reúne las condiciones necesarias de la moneda de acuerdo a la teoría clásica del dinero. Lo preocupante de volver a esas prácticas de emisión «es que tarde o temprano -según afirma Roberto Bouzas- se caerá en un proceso inflacionario» con el que se está luchando.

SN

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