Quién era el joven que murió en Pujato y al que Scaloni se refirió tras el partido entre Argentina y Países Bajos

Agustín Fratini tenía 27 años y se accidentó al chocar contra un árbol camino a Pujato. Lo acompañaba un amigo que se encuentra grave. La conmoción se apoderó en la mañana del viernes de Pujato, la localidad santafesina que tomó relevancia porque allí nació Lionel Scaloni. Este viernes, un accidente sobre la Ruta Nacional 33, entre…

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Agustín Fratini tenía 27 años y se accidentó al chocar contra un árbol camino a Pujato. Lo acompañaba un amigo que se encuentra grave.

La conmoción se apoderó en la mañana del viernes de Pujato, la localidad santafesina que tomó relevancia porque allí nació Lionel Scaloni. Este viernes, un accidente sobre la Ruta Nacional 33, entre las localidades de Casilda y Pujato, dejó una víctima fatal: Agustín Fratini, joven de 27 años, quien, según se informó, chocó en una zona conocida como la Curva de Marziali.

“Las rutas están hechas mierda, hace años que vengo pidiendo que las arreglen”, exclama impotente y tomado por el dolor y el desasosiego Daniel Quacquarini, presidente comunal. “Es un día de mucho dolor y el pueblo de Pujato mantuvo el silencio y el respeto, sabiendo que la Selección Argentina había ganado”.

Después del partido ante Países Bajos, Scaloni pidió la palabra en la conferencia de prensa interrumpiendo una pregunta. “Antes que nada quiero mandar un fuerte abrazo al pueblo de Pujato, que atraviesa un día muy triste, por la muerte de un chico del pueblo. Mando un fuerte abrazo a la familia Fratini y a la familia Franceschetti. Lo que tendría que ser un día feliz, termina siendo muy lamentable”.

El técnico, oriundo de Pujato, sorprendía con la mención. Sin embargo, para el pueblo, lo que hizo Scaloni “no sorprende por su forma de ser, su humildad y su corazón. En una conferencia de prensa en una fase tan importante que pida para mandar un saludo a su pueblo, a las familias por lo sucedido, habla perfectamente de quién es Lionel Scaloni. Puede estar en cualquier parte del mundo pero su corazón sigue en Pujato“, afirma Quacquarini.

Scaloni también nombró a Ciro Franceschetti, quien viajaba en el auto junto a Fratini, y se encuentra internado en estado delicado en Rosario. De 24 años, amigos de la niñez, Ciro trabaja en una empresa de transporte de Pujato. Por la gravedad de sus heridas, fue trasladado en helicóptero a un hospital de alta complejidad de Rosario.

Así quedó el Peugeot 208 que conducía Agustín Fratini.

Fratini era técnico electromecánico, empleado comunal y muy querido en el pueblo donde nació y se crió. Vivía con su mamá Natalia y su abuela Vilma. Era hijo único, amante de la pesca y fanático de Racing. “Sos la droga que me inyectaron al nacer”, dice en su perfil de Instagram.

Madre y abuela se desvivían por Agustín. Natalia es una docente que, durante muchos años, viajó cientos de kilómetros en colectivo, a distintas localidades para dar clases y mantener a su hijo. Y su abuela Vilma lo mimaba con su comida casera predilecta: milanesas con papas fritas. “También tenía otro plato que lo volvía loco: pollo a la parrilla con salsa de puerros”.

“Un pibe sano, laburador, positivo, de esos que nunca traen problemas”, cuenta Quacquarini, que no puede creer “tener que hablar en pasado de mi amigo”. Pasadas las 14 horas, se le realizó la autopsia -cuyo informe no se oficializó- y a las 19 fue enterrado en el cementerio San Pedro de Dios ante una multitud consternada.

Dos cosas disfrutaba Agustín con entusiasmo. Una era viajar a Buenos Aires para ver a Racing, “que últimamente le dio muchas alegrías”, desliza uno de sus amigos. “Otra era salir en lancha a pescar. Le encantaba ir al Paraná en busca de dorados y surubíes. Y una o dos veces al año nos mandábamos para Paso de la Patria (Corrientes) y nos quedábamos un fin de semana en el río”.

Agustín Fratini disfrutaba ir de pesca.

“Fútbol, asado y amigos”, es otra descripción que pintaba de cuerpo entero a Agustín. “El pibe laburaba, se ganaba la vida y después era un disfrutador, que empatizaba con todos. A todo el mundo le caía bien… “.

En la mañana del viernes, Agustín manejaba desde Casilda, a 13 kilómetros de Pujato, y en una maniobra que todavía se desconoce, en una ruta 33 en malas condiciones, a la altura del Casilda Golf, su Peugeot 208 blanco terminó impactando contra un árbol.

“No me alcanzan las palabras para hablar de Agus. No sabés lo que lo quiero y lo que lo voy a extrañar. Puedo decirte que era mi hijo del corazón“, concluye Quacquarini (51), que se disculpa pero no puede seguir hablando.

PS